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La marihuana ya se consumía hace 2 mil 800 años: hallan restos en una tumba

Arqueólogos recuperaron más de mil 400 semillas de cannabis y analizaron cabello humano con rastros de compuestos asociados a la planta

El descubrimiento apunta a su posible uso en ceremonias funerarias de la antigua cultura escita

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Ciudad de México.— Personas que vivieron hace aproximadamente 2 mil 800 años ya consumían cannabis por sus efectos psicoactivos, según un estudio publicado en la revista científica Science. La evidencia fue localizada en una tumba monumental de la cultura escita, en el valle de Uyuk, al sur de Siberia, en el territorio de la actual República de Tuvá, Rusia.

El equipo internacional, encabezado por el arqueólogo Gino Caspari, recuperó más de mil 400 semillas de cannabis en el sitio funerario y encontró rastros químicos relacionados con esta planta en muestras de cabello humano preservado. Los investigadores consideran que se trata de la evidencia directa más antigua conocida hasta ahora sobre el consumo de cannabis con fines psicoactivos.

Una tumba con más de mil semillas y restos humanos

El enterramiento, conocido como Tunnug 1, tiene aproximadamente 140 metros de diámetro y corresponde a integrantes de alto rango de la sociedad escita, una cultura de pueblos nómadas que habitó las estepas de Eurasia y destacó por su dominio de la equitación y sus trabajos en oro.

Las semillas fueron fechadas mediante radiocarbono y los resultados las sitúan a principios del siglo VIII antes de nuestra era. En la cámara funeraria central también se encontraron trenzas de cabello humano. Los análisis químicos identificaron señales compatibles con el tetrahidrocannabinol (THC), principal compuesto psicoactivo del cannabis, y rastros de cannabinol (CBN), una sustancia relacionada con la degradación del THC.

Los investigadores consideran probable que el cannabis fuera inhalado, aunque las muestras no permiten determinar con certeza si las personas lo fumaban o lo consumían de otra manera.

El contexto del hallazgo apunta a una posible función ceremonial. En el túmulo también se encontraron restos de numerosos caballos sacrificados y huesos humanos dispersos. El equipo plantea que el cannabis pudo formar parte de los rituales funerarios de aquella sociedad.

Especialistas cuestionan la interpretación de los resultados

Aunque el estudio representa un avance para conocer la historia del consumo de cannabis, algunos especialistas han puesto en duda que los análisis demuestren de manera concluyente que las personas enterradas lo consumieron.

En declaraciones recogidas por Associated Press, Volker Auwaerter, especialista en toxicología forense de la Universidad de Friburgo, Alemania, consideró que el análisis del cabello es insuficiente para confirmar el consumo. Su argumento es que las muestras pudieron contaminarse por el contacto con las semillas u otros restos de cannabis dentro de la tumba, sin que necesariamente hubiera existido ingestión o inhalación.

La presencia de semillas tampoco demuestra por sí sola que la planta se utilizara como droga, pues el cannabis también ha sido empleado durante milenios para obtener aceite y fibras textiles. Los autores, sin embargo, sostienen que la coincidencia entre los restos vegetales y las señales químicas en el cabello constituye una evidencia relevante.

El equipo también comenzó a estudiar el ADN conservado en algunas semillas, lo que podría aportar información sobre la antigüedad, domesticación y expansión de esta planta.

El hallazgo amplía el conocimiento sobre la relación histórica entre los seres humanos y el cannabis, una planta que ha tenido usos medicinales, textiles, alimentarios y psicoactivos en distintas sociedades.

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