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Estado de México.- La presunta infiltración del crimen organizado en corporaciones municipales quedó entre los resultados de una serie de operativos realizados en el Estado de México, donde fueron detenidas 32 personas, incluidos dos policías de Nezahualcóyotl y tres supuestos líderes criminales.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dio a conocer los resultados de las intervenciones, ejecutadas por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y en coordinación con la gobernadora Delfina Gómez.
Siete meses de investigación
Entre los principales objetivos se encontraba una organización identificada como “Los Gigan”, presuntamente relacionada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las investigaciones para ubicar a sus integrantes se extendieron durante siete meses.
En las capturas también figuran tres hombres conocidos como “Miky Juárez”, “El Gigan” y “El Pollo”, señalados por su probable participación en actividades de extorsión, delitos contra la salud y venta ilegal de gas LP.
Las autoridades no precisaron qué funciones desempeñaba cada uno dentro de las estructuras investigadas ni detallaron las identidades de los detenidos.
Aseguran combustible y armamento
Los 38 operativos permitieron decomisar aproximadamente 178 mil litros de gas LP, además de armas de fuego, narcóticos y vehículos presuntamente utilizados en las actividades delictivas.
En el despliegue participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Defensa, Marina, Fiscalía General de la República, Guardia Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia, junto con autoridades del Estado de México.
La captura de dos policías municipales de Nezahualcóyotl también fue destacada por García Harfuch, aunque hasta ahora no se han informado los cargos que enfrentan ni si existe una relación directa entre ambos y los grupos investigados.
El funcionario federal advirtió que las operaciones continuarán contra las organizaciones criminales y las personas que presuntamente les brindan protección desde instituciones públicas o mediante organizaciones sindicales.
“Ningún cargo público ni fachada de sindicato puede servir de escudo para delinquir”, afirmó.