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Durante las últimas semanas se han difundido, a través de distintos medios y plataformas digitales, diversos resultados de tendencias electorales rumbo a la sucesión gubernamental de Guerrero en 2027. El fenómeno, sin embargo, dice más sobre la inquietud de las y los aspirantes que sobre el estado real de la contienda.
Porque el dato duro es incómodo: las encuestas que importan aún no aparecen.
Las mediciones que hoy circulan provienen de firmas como CE Research, CRIPESO y Demoscopía Digital. Ejercicios que, si bien forman parte del ecosistema demoscópico, no tienen el peso ni la consistencia metodológica de casas como Consulta Mitofsky, Parametría, Enkoll, Buendía & Márquez o El Financiero, que este año no han publicado estudios específicos sobre Guerrero 2027.
Lo que hay, en realidad, son mediciones parciales, ejercicios internos filtrados y tendencias generales sin comparabilidad real; por lo que, más que encuestas, son instrumentos de posicionamiento.
Aun así, los datos disponibles permiten esbozar una fotografía preliminar dentro de Morena:
Tendencias electorales Guerrero 2027
(Febrero – marzo de 2026)
Género mujer: Beatriz Mojica Morga lidera las preferencias; Abelina López Rodríguez muestra recuperación con posicionamiento medio; Celeste Mora Eguiluz registra una presencia emergente, aunque aún endeble.
Género hombre: Félix Salgado Macedonio mantiene base territorial y mediática; Iván Hernández Díaz presenta un posicionamiento reciente de carácter artificial; Pablo Amílcar Sandoval y Rogelio Ortega conservan presencia histórica.
Sobre la preferencia por partido, Morena mantiene una ventaja amplia, con 46%, frente a los partidos opositores: PRI, con 12%, y MC, con apenas 9%. La oposición no representa, hoy, un contrapeso real. Fragmentada, debilitada y, en algunos casos, al borde de la irrelevancia, no configura un escenario de competencia efectiva. Esto desplaza el centro de gravedad hacia el interior del partido oficialista.
Problemas más apremiantes
De acuerdo con estas encuestas, los problemas prioritarios son la inseguridad y la violencia, con más del 65%, así como la pobreza, que mantiene una alta percepción de preocupación entre las y los guerrerenses. Por ello, la seguridad perfila como el eje central de la campaña, más que la ideología, donde Morena domina sin mayor dificultad.
La elección constitucional, si nada cambia, será trámite
Para Morena, como en su momento lo fue para el PRI y el PRD, la elección constitucional podría convertirse en un trámite, ya que quien resulte candidato o candidata no solo llegará con ventaja, sino con la posibilidad de construir gobierno desde la campaña, definir gabinete y trazar ruta antes de la elección formal.
La contienda es interna
Pero el dato verdaderamente relevante está en otro nivel. La verdadera elección que no se ve es la que realiza Morena, y eso cambia todo: al interior del partido hegemónico, las encuestas no son eventuales, sino permanentes.
De acuerdo con fuentes consultadas, el partido levanta mediciones de forma sistemática en los 17 estados donde habrá sucesión en 2027. Esto significa que, a estas alturas, ya sabe con precisión quiénes lideran y quiénes no, tanto en Guerrero como en el resto de las entidades.
Esa información no se publica: se opera. Por eso, muchas de las encuestas que hoy se difunden cumplen una función distinta: no medir, sino presionar; no informar, sino posicionar.
Y ahí radica el error de cálculo de varios aspirantes, sobre todo del género masculino.
Porque mientras algunos gastan en encuestas de dudosa credibilidad para simular crecimiento, otros y otras están haciendo lo que realmente define candidaturas en Morena: territorio, estructura y confiabilidad política.
En una sucesión controlada, no gana quien más aparece, sino quien tiene más estructura y menos estridencia.