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Ciudad de México.- El Congreso Nacional Indígena (CNI) se deslindó de los videos y declaraciones de pobladores de Guerrero que pidieron apoyo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras los hechos violentos registrados en comunidades de la Montaña Baja del estado.
En un informe difundido este 21 de mayo, la organización afirmó que esas expresiones no representan la postura del CIPOG-EZ ni de la CRAC-PC-PF, aunque reconoció que surgieron por la desesperación de habitantes que denunciaron ataques armados, drones y falta de intervención de autoridades.
El documento también rechaza la versión oficial que atribuye la violencia a una disputa entre Los Ardillos y Los Tlacos. El CNI aseguró que las comunidades afectadas “han sido víctimas del exterminio durante ya más de 10 años” y negó tener relación con grupos criminales.
Comunidades de Chilapa denuncian ataques y salida de fuerzas de seguridad
Las agresiones señaladas ocurrieron en localidades como Alcozacán, Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, en el municipio de Chilapa. Según el reporte, habitantes pidieron apoyo desde el 6 de mayo tras ataques con drones y hombres armados.
El CNI afirmó que la Base de Operaciones Interinstitucional fue abandonada por Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal. También acusó que cuando las corporaciones llegaban a la zona “solo observaban los ataques y no intervenían”.
La organización señaló además al subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, de haber llegado el 11 de mayo al Crucero del Jagüey “junto a los agresores”, identificados como el grupo Paz y Justicia, ligado presuntamente a Los Ardillos.
CNI acusa narrativa oficial y reporta desplazamientos masivos
El informe también cuestiona declaraciones del secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, quien señaló que la violencia en la región derivaba de enfrentamientos entre Los Ardillos y Los Tlacos.
De acuerdo con el CNI, esa versión surgió desde el gobierno municipal de Chilapa, encabezado por Mercedes Carballo Chino, a quien relacionan familiarmente con Iván Ortega Jiménez, identificado como líder de Los Ardillos.
La organización reportó que la violencia ha provocado el desplazamiento de unas 2 mil personas, además de seis muertos, 25 desaparecidos, vehículos incendiados, viviendas quemadas y cortes de luz en distintas comunidades.
El CNI sostuvo que, pese a los hechos denunciados, “Los Ardillos conservan su estructura delictiva y no hay investigaciones en su contra”.