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Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos anunció que Bill Pulte asumirá de manera interina la dirección de Inteligencia Nacional una vez que Tulsi Gabbard deje el cargo a finales de junio.
La decisión llamó la atención de inmediato porque Pulte no cuenta con antecedentes profesionales en labores de inteligencia, espionaje o seguridad nacional. A pesar de ello, Trump optó por entregarle la coordinación de una de las áreas más sensibles de su administración.
Un relevo inesperado
La salida de Gabbard está relacionada con la situación de salud de su familia, luego de que su esposo fuera diagnosticado con cáncer. Sin embargo, el reemplazo elegido por la Casa Blanca rompió con las previsiones que existían hasta ahora.
Semanas atrás, Trump había señalado que Aaron Lukas, actual subdirector principal de Inteligencia Nacional, sería quien asumiría temporalmente las funciones. El anuncio de Pulte modificó por completo ese escenario.
Actualmente, el funcionario dirige la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda y también encabeza las gigantes hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, responsabilidades que conservará mientras ocupa el nuevo cargo.
La apuesta por la lealtad
Diversos medios estadounidenses han señalado que la cercanía de Pulte con Trump y su respaldo a las decisiones del mandatario habrían pesado en la designación. Sus críticos cuestionan que llegue a la oficina de Inteligencia Nacional sin experiencia previa en el sector.
Trump defendió la decisión al destacar la capacidad administrativa del funcionario y su manejo de instituciones que administran activos valuados en más de 10 billones de dólares.
El nombramiento fue difundido a través de Truth Social, donde el mandatario aseguró que Pulte posee experiencia en asuntos sensibles para el país y destacó los resultados obtenidos al frente de los organismos hipotecarios federales.