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Ciudad de México.— La forma en que las personas se ríen cuando les hacen cosquillas es muy parecida a la de chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes. Un estudio internacional concluyó que todos comparten un mismo patrón de risa, lo que apunta a un origen evolutivo común de hace unos 15 millones de años.
La investigación, publicada en la revista Communications Biology, analizó 140 secuencias de risas de grandes simios y niños de entre seis meses y siete años. Los científicos encontraron que, al recibir cosquillas, todos producen sonidos con un ritmo constante y pausas muy similares.
Risas de humanos y grandes simios mantienen el mismo ritmo al hacer cosquillas
Los investigadores explican que ese patrón cambia cuando la risa ocurre durante el juego, ya que los movimientos del cuerpo y la respiración hacen que el ritmo sea menos regular. En cambio, las cosquillas provocan una secuencia mucho más uniforme.
Para los autores, este hallazgo muestra que los grandes simios tienen un mayor control de su sistema vocal de lo que se pensaba y que esa capacidad habría sido heredada de un ancestro común entre humanos y estos primates.
El estudio apunta a un origen evolutivo de la risa hace 15 millones de años
Los científicos consideran que este descubrimiento ayuda a entender cómo evolucionó la comunicación vocal en los primates y aporta nuevas pistas sobre el desarrollo del lenguaje y de las expresiones sonoras en la evolución humana.
La investigación comparó grabaciones de orangutanes, gorilas, bonobos, chimpancés y niños, y concluyó que la risa provocada por cosquillas conserva un patrón compartido entre todas estas especies.