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¿Quién puede coordinar la 4T en Guerrero sin fracturar a Morena?

Con Guerrero bajo una consideración especial, la dirigencia nacional deberá decidir entre los perfiles con mayor posicionamiento y quien tenga mayor capacidad para mantener unido al partido.

¿Quién puede transformar movilización en organización y unidad?

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Ciudad de México.- A casi dos meses de que Morena dio inicio a su proceso interno para nombrar a sus coordinadores y coordinadoras de la Cuarta Transformación, mediante una encuesta cuya fecha y metodología todavía no han sido definidas públicamente, en Guerrero los perfiles comienzan a acotarse conforme se acerca la posible fecha para anunciar quiénes serán los cuatro seleccionados por Morena, ya que, por acuerdo del proceso, la aspirante del Partido Verde y el aspirante del Partido del Trabajo, aliados de Morena, pasarían de manera automática a esta etapa.

Al igual que el año pasado, Morena está repitiendo la misma fórmula de realizar asambleas informativas de defensa de la Cuarta Transformación —ahora también en defensa de la Soberanía Nacional—, medir el posicionamiento de los aspirantes mediante encuestas y anunciar posteriormente a quien coordinará los trabajos de la Cuarta Transformación, que terminará convirtiéndose en candidato o candidata en las elecciones de 2027.

Las dos semanas que restan antes del segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum —fecha en la que algunos dirigentes han señalado que podrían darse a conocer las personas que coordinarán los trabajos de defensa de la transformación en las 17 entidades donde habrá cambio de gobierno estatal— serán determinantes para medir la percepción de crecimiento de las principales figuras que aspiran a encabezar a Morena en Guerrero.

Las adhesiones

Un análisis sencillo sería identificar quién ha conseguido más adhesiones. Si ese fuera el único criterio, la senadora Beatriz Mojica llevaría ventaja, seguida por Abelina López y Esthela Damián. Sin embargo, la definición no dependerá de un solo indicador.

Otro de los criterios que, de acuerdo con la dirigencia nacional, será valorado es la capacidad organizativa demostrada en las asambleas. En este rubro, las principales figuras que participan en el proceso han mostrado capacidad de convocatoria y despliegue territorial. Entre las mujeres, Beatriz Mojica, Abelina López y Esthela Damián han recorrido distintas regiones de Guerrero y han conseguido movilizar a sus estructuras y simpatizantes; mientras que, entre los hombres, Javier Saldaña, Pablo Amílcar Sandoval y Rogelio Ortega también han mostrado capacidad para convocar, organizar y mantener presencia territorial, aunque en menor medida.

La trayectoria y la integridad

La trayectoria y la integridad también forman parte de los atributos que Morena ha señalado como relevantes: se busca una persona con trayectoria política y social, así como con un perfil que no tenga señalamientos que comprometan su integridad. En este aspecto, Beatriz Mojica y Abelina López han construido prácticamente toda su trayectoria política en Guerrero, mientras que Esthela Damián se incorporó recientemente al trabajo político en el estado.

Ninguna de las tres aspirantes enfrenta, hasta ahora, un proceso judicial que le impida participar en la definición.

Otro activo fundamental será el trabajo territorial. En este terreno, Beatriz Mojica, Abelina López, Pablo Amílcar Sandoval y Javier Saldaña cuentan con un trabajo político y presencia territorial en todo el estado. Morena ha señalado expresamente que quienes participan en el proceso deben asumir tareas de organización y presencia en territorio.

A ello se suma un elemento particularmente relevante: la percepción ciudadana. La dirigencia nacional ha señalado que los perfiles deberán contar con buena aceptación y reconocimiento entre la población. La encuesta será, en última instancia, el instrumento para medir ese posicionamiento y determinar quién llega mejor colocado entre los atributos que serán considerados.

Por ello, aunque la encuesta aparece como el factor decisivo, no necesariamente será el único elemento político de la definición. El mejor posicionado tendrá que pasar también por los criterios internos y por las reglas de paridad de género.

En este último punto, Guerrero reúne dos condiciones que podrían favorecer una definición en favor de una mujer: es una entidad altamente competitiva y, al mismo tiempo, las mujeres aparecen bien posicionadas en las preferencias. A ello se suma que Morena deberá observar las reglas de paridad en la distribución de las 17 coordinaciones estatales. La combinación de competitividad, preferencias y paridad podría jugar un papel determinante en la decisión final.

En la capacidad de unidad podría estar la definición

Pero existe un elemento adicional que puede ser determinante: la unidad interna.

La dirigencia nacional ha dejado abierta la posibilidad de construir acuerdos de consenso en algunas entidades. En Guerrero, este escenario cobra especial relevancia luego de que el delegado político de Morena en el estado, Jesús Irugami Perea, señalara recientemente que la entidad está recibiendo una consideración especial a través de las Asambleas Guerrero, ejemplo de unidad. Esta señal coloca la cohesión interna como un elemento adicional en la definición: además del posicionamiento, la trayectoria y la capacidad territorial, será relevante considerar ¿quién tiene la capacidad de sumar a los distintos grupos y liderazgos sin fracturar a Morena?

En este escenario, cobraría especial relevancia el perfil de una persona que no tenga el veto de los liderazgos más importantes de la región, que no haya convertido la contienda interna en una confrontación permanente, que no haya judicializado el proceso y que tenga capacidad de diálogo y que pueda construir un equipo amplio y plural.

Porque la definición no terminará el día en que se anuncie el nombre de quien coordinará los trabajos de defensa de la Cuarta Transformación. Al día siguiente comenzará una tarea mucho más compleja: construir un proyecto común para Guerrero y trabajar en un eventual Plan Guerrero 2027-2033.

Por eso, las próximas semanas serán determinantes. Más que observar únicamente quién reúne más personas en una asamblea, habrá que mirar quién consigue convertir esa movilización en legitimidad social; quién transforma presencia territorial en organización y quién demuestra capacidad para sumar, en lugar de dividir.

Al final, la disputa puede resumirse en tres preguntas: ¿quién tiene historia?, ¿quién tiene territorio? y, sobre todo, ¿quién puede gobernar Guerrero sin fracturar a Morena?

Ahí podría estar la verdadera clave de la definición.

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