ir al contenido

"Pido sinceramente perdón": León XIV asume la culpa histórica de la Iglesia por beneficiarse de la esclavitud

El papa León XIV rompe el último tabú del Vaticano y pide perdón por el papel de la Iglesia católica en siglos de esclavitud.

El Vaticano da el paso definitivo: asume su responsabilidad institucional.
El Vaticano da el paso definitivo: asume su responsabilidad institucional.

Tabla de contenido

El Vaticano.- En un giro doctrinal que marca un antes y un después, el papa León XIV ha pronunciado la disculpa más explícita y contundente en la historia de la Iglesia católica respecto a la esclavitud. A través de su primera encíclica, el pontífice estadounidense-peruano no se anduvo con rodeos ni utilizó la vieja estrategia de culpar a "individuos aislados".

En su lugar, reconoció abiertamente que la propia institución tardó siglos en reaccionar ante lo que calificó como "una herida en la memoria cristiana", admitiendo de manera inédita la responsabilidad directa del Vaticano en la legitimación de la subyugación humana.

De lasbulas medievales a los esclavos propios

León XIV puso sobre la mesa datos históricos que la Iglesia prefirió matizar durante generaciones. El Papa admitió que las autoridades eclesiásticas no solo se doblegaron ante los gobernantes de la época para regular el comercio de personas, sino que durante la Edad Media las propias instituciones de la Iglesia poseían sus propios esclavos.

De acuerdo con el texto pontificio, la Iglesia católica recién alcanzó una "condena formal, absoluta y universal" contra esta práctica en el siglo XIX bajo el mando de León XIII. Este retraso fue descrito por el actual líder de la Iglesia como un largo y doloroso periodo de incoherencia entre la fe profesada y las acciones ejecutadas.

El Papa que fue más allá que Juan Pablo II y Francisco

Aunque el camino hacia esta disculpa comenzó hace décadas, las palabras de León XIV dinamitan los límites de sus predecesores. En 1985, Juan Pablo II lamentó el dolor causado por "hombres de naciones cristianas" en África, y más recientemente, Francisco repudió los documentos del siglo XV usados por potencias coloniales. Sin embargo, ninguno había apuntado al corazón de la estructura eclesial.

Al redactar un "pido perdón en nombre de la Iglesia" dentro de un documento oficial de máximo rango (una encíclica), León XIV eleva el debate a nivel global y abre la puerta a una nueva era de rendición de cuentas histórica para la fe más grande de Occidente.

Más reciente