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Teherán.- Irán ha comenzado a salir de las sombras digitales. Tras casi tres meses de un aislamiento virtual absoluto, el gobierno iraní restauró de forma parcial el acceso al internet global. El apagón comenzó el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el estallido de la guerra entre Teherán, Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con NetBlocks, la organización global que monitorea la censura en la red, se trata formalmente del "corte de internet nacional más prolongado en la historia moderna". La reconexión parcial ocurre por orden directa del presidente iraní, Masud Pezeshkian, en un intento por aliviar la asfixia social y económica que vive la nación tras 2,093 horas desconectada del resto del planeta.
30 millones de dólares diarios y 10 millones de empleos en juego
Mantener a un país desconectado del mundo en pleno siglo XXI no solo es una medida de control militar, sino un suicidio financiero. El ministro de Comunicaciones de Irán, Sattar Hashemi, reveló la escalofriante factura del apagón: el corte le costó al país cerca de 30 millones de dólares diarios y afectó directamente las vidas y los ingresos de más de 10 millones de trabajadores que dependen por completo de la economía digital.
Durante meses, el debate sobre la conectividad internacional paralizó la política interna de Irán, destrozando a empresas tecnológicas y plataformas digitales que terminaron pagando el precio de un conflicto bélico de alta intensidad.
Internet regresa mientras se negocia la paz
Esta apertura digital no es una coincidencia, sino un síntoma de que la diplomacia está ganando terreno. La restauración del servicio coincide con la intensificación de las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos. Ambos países buscan sellar un acuerdo que ponga fin a las hostilidades y permita reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, un canal vital para el comercio de petróleo mundial.
Aunque el pacto dejaría para después las espinosas discusiones sobre el programa nuclear iraní, el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó que, si bien quedan discrepancias por resolver en el borrador inicial, el acuerdo definitivo podría estar listo en cuestión de días. El regreso de internet es, por ahora, el primer puente hacia la normalidad.