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Ciudad de México.— El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró este lunes que el gobierno federal nunca tuvo indicios ni sospechas que vincularan a Rubén Rocha Moya con el crimen organizado, pese a los señalamientos hechos desde Estados Unidos.
Durante una conferencia en Culiacán, el funcionario fue directo al responder si existían alertas previas dentro del gabinete de Seguridad sobre el exgobernador de Sinaloa: “Por supuesto que nosotros no teníamos ningún indicio”, afirmó.
Harfuch sostuvo que, desde el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum, hubo trabajo coordinado con la administración estatal en materia de seguridad y que “nunca hemos tenido una obstrucción por parte de algún funcionario del gobierno del estado para continuar o realizar operaciones”.
Sus declaraciones buscan fijar postura frente a versiones que colocan a Rocha Moya bajo sospecha. La respuesta oficial fue clara: dentro del aparato de seguridad mexicano, dijo Harfuch, no existían elementos que encendieran alertas sobre el entonces mandatario estatal.
Sobre el esquema de seguridad asignado a Rocha, explicó que no fue una solicitud personal, sino una medida recomendada tras una evaluación técnica de riesgo hecha por autoridades federales. También precisó que no existe información de amenazas directas en su contra.
“No tenemos ningún indicio ni ningún dato de que pueda ser atacado o siquiera de que tenga alguna amenaza”, declaró.
Además, aclaró que Rocha Moya ya no cuenta con fuero constitucional tras dejar el cargo, por lo que, en caso de existir alguna acción judicial futura, su condición legal no implicaría protección especial.