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México reúne experiencias iberoamericanas para fortalecer la gestión cultural desde los territorios

Especialistas iberoamericanos debatieron sobre sostenibilidad, derechos culturales y gestión pública. El encuentro también evidenció la limitada participación de investigadores de la UNAM y la UAM en el debate sobre políticas culturales y gestión cultural.

Funcionarios y representantes de instituciones culturales durante la clausura del II Encuentro Iberoamericano de Buenas Prácticas en Gestión de las Artes y la Cultura, celebrado en la Ciudad de México.

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Ciudad de México.— Con la participación de especialistas, funcionarios públicos, investigadores y gestores culturales de distintos países, se realizó del 26 al 28 de octubre el II Encuentro Iberoamericano de Buenas Prácticas en Gestión de las Artes y la Cultura, +ARTE +CULTURA, organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, en el Centro Cultural de España y el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.

El encuentro tuvo como propósito intercambiar experiencias sobre modelos de gestión cultural que contribuyan al desarrollo sostenible, la participación comunitaria y el ejercicio de los derechos culturales, así como fortalecer los mecanismos de cooperación entre gobiernos, organizaciones civiles e instituciones culturales iberoamericanas.

La iniciativa dio continuidad al primer encuentro realizado en Bogotá, Colombia, en 2025, por el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES), y reunió experiencias vinculadas con organismos internacionales como la UNESCO, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU).

Gestión cultural y sostenibilidad: desafíos para las políticas públicas en Iberoamérica.

Uno de los planteamientos centrales fue la necesidad de reconocer a la cultura como un componente del desarrollo sostenible y fortalecer las políticas públicas desde los territorios, particularmente aquellas que surgen de la organización comunitaria, las culturas vivas y los procesos de participación ciudadana.

Durante la jornada inaugural, Lucina Jiménez, directora general de Formación y Gestión Cultural de la Secretaría de Cultura federal, participó en el diálogo sobre los bancos de buenas prácticas en Iberoamérica, junto con María Claudia Parias, directora de IDARTES de Bogotá; Enrique Vargas Flores, de la SEGIB, y Alexandra Schjelderup, especialista de la Comisión de Cultura de CGLU.

Las discusiones abordaron la importancia de documentar, sistematizar y compartir experiencias culturales exitosas, con el propósito de que puedan convertirse en referencias para el diseño y mejoramiento de políticas públicas en distintos contextos sociales y territoriales.

Otro de los ejes fue la actualización de la Carta Cultural Iberoamericana, en un diálogo que contó con la participación de Jazmín Beirak, directora general de Derechos Culturales del Ministerio de Cultura de España; la exministra de Cultura de Costa Rica, Sylvie Durán, y la académica chilena Fabiola Leiva.

Las buenas prácticas culturales, entre la participación comunitaria y el fortalecimiento institucional

En las mesas de trabajo se presentaron iniciativas relacionadas con la educación artística, la recuperación del patrimonio, la inclusión social, las economías culturales, la sostenibilidad y la construcción de comunidades a través de las artes.

Entre las experiencias mexicanas destacaron proyectos desarrollados en Guerrero, como la Red Mujeres por la Soberanía Alimentaria, vinculada con la Universidad Autónoma de Guerrero; Misceláneas Culturales, impulsada en Iguala, y el proyecto Inclusión Lectora en Escuelas de Educación Básica de Acapulco, presentado por la asociación civil Todos Educados, con Educación de Calidad.

La programación también incluyó conferencias magistrales de Alfons Martinell, especialista en cooperación cultural iberoamericana; Marina Núñez Bespalova, subsecretaria de Desarrollo Cultural, y Jazmín Beirak, quien abordó la relación entre los derechos culturales y los movimientos de artivismo.

Asimismo, se presentó la publicación Tramas del ecosistema cultural en México, de la UNESCO, y se desarrollaron reflexiones sobre los retos de la formación profesional y la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales para que los proyectos culturales puedan sostenerse más allá de los cambios de gobierno.

En la última jornada se abordó la posibilidad de avanzar hacia un Sistema Iberoamericano de Bancos de Buenas Prácticas, mediante la articulación de experiencias y conocimientos generados por instituciones y comunidades de distintos países. La propuesta busca ampliar las herramientas de cooperación y facilitar el intercambio de modelos de gestión cultural.

No obstante, uno de los desafíos que dejó abierto el encuentro fue cómo convertir estas experiencias en mecanismos permanentes de política pública, con recursos, continuidad institucional y capacidad de evaluación, para evitar que las buenas prácticas dependan exclusivamente de la voluntad política de las administraciones en turno.

La ausencia de referentes académicos de la UNAM y la UAM llama la atención en el encuentro iberoamericano.

En el encuentro también llamó la atención la limitada presencia de representantes académicos de dos de las principales universidades públicas del país: la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Aunque el programa incluyó una moderadora vinculada con la UNAM, destacó la ausencia, entre los ponentes anunciados, de investigadores con amplia trayectoria en políticas culturales, particularmente Eduardo Nivón Bolán, referente académico en el estudio de la gestión cultural y las políticas públicas en México. Su participación habría enriquecido el debate sobre la relación entre investigación universitaria, capacidades institucionales y desarrollo cultural sostenible.

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