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Japón.- Un terremoto fuerte volvió a poner en pausa la rutina en Japón. Este lunes, un sismo de magnitud 7.7 sacudió la zona oriental del centro y noreste del país, activando alertas y obligando a miles de personas a moverse rápido.
Las autoridades pidieron a más de 170 mil habitantes evacuar y buscar refugio, mientras se encendían protocolos de emergencia en varias prefecturas.
Lo que pasó, en corto:
El temblor ocurrió ocurrió alrededor de las 16:53 (hora local)y se sintió con fuerza en regiones como Hokkaido, Aomori, Iwate, Miyagi y Fukushima.
La alerta de tsunami se activó de inmediato, aunque duró poco; aún así, se mantuvo el aviso por posibles olas de hasta un metro. Más de 170 mil personas recibieron indicación de evacuar zonas de riesgo, sobre todo en áreas costeras.
Hasta ahora, los reportes preliminares hablan de una persona herida tras caer en su casa durante el sismo.
El gobierno: evaluación en curso
La primera ministra, Sanae Takaichi, informó que su gabinete seguía evaluando daños humanos y materiales tras el movimiento telúrico. Al mismo tiempo, la Agencia Meteorológica de Japón mantuvo monitoreo constante por posibles réplicas y condiciones marítimas.
Infraestructura bajo presión, pero sin crisis nuclear
El terremoto también impactó el transporte: hubo interrupciones en rutas clave, incluido el tren bala del sistema Shinkansen que conecta Tokio con el norte del país.
En paralelo, la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón descartó anomalías en plantas nucleares, uno de los puntos más sensibles tras experiencias pasadas.
Un país acostumbrado… pero no inmune
Japón está ubicado en el Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta. El antecedente más grave sigue siendo el Terremoto y tsunami de Japón de 2011, que dejó más de 22 mil víctimas y marcó un antes y un después en la gestión de desastres en el país.
Este nuevo sismo, aunque sin daños masivos hasta ahora, vuelve a recordar lo rápido que puede cambiar el panorama.