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Ciudad de México.- El feminicidio de Edith Guadalupe en la Ciudad de México volvió a encender las alertas sobre la violencia contra las mujeres y la respuesta de las autoridades capitalinas.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el hecho como “muy lamentable y triste” y aseguró que el caso deberá investigarse a fondo.
Durante su posicionamiento, la mandataria subrayó que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya tomó medidas iniciales, como la separación del cargo de funcionarios presuntamente involucrados, mientras avanzan las indagatorias.
“Entiendo que la Fiscal General de Justicia en la Ciudad de México separó del cargo a estas personas… en lo que se hace la investigación para poder esclarecer todo lo relacionado con esta joven y la acusación”, declaró.
Sheinbaum insistió en que el proceso deberá sustentarse en investigación científica y en el seguimiento puntual del presunto responsable, cuya situación jurídica aún se encuentra en definición. En ese sentido, evitó adelantar conclusiones y sostuvo que serán las pruebas las que determinen los hechos.
Además, la presidenta respaldó públicamente a la titular de la Fiscalía capitalina, destacando su perfil y trayectoria.
“La fiscal de la Ciudad de México es una mujer con valores, honesta… vamos a darle el espacio para que presente todo el trabajo relacionado con esto”, afirmó.
Sin embargo, el pronunciamiento ocurre en un contexto de creciente presión social por los feminicidios en la capital y en el país, donde organizaciones y colectivos han señalado fallas recurrentes en la prevención, investigación y sanción de estos delitos.
El caso de Edith Guadalupe se suma así a una problemática estructural que mantiene bajo escrutinio a las instituciones encargadas de garantizar justicia para las víctimas de violencia de género.
Mientras avanzan las investigaciones, la exigencia pública no solo apunta a esclarecer lo ocurrido, sino a evitar que estos crímenes sigan repitiéndose.