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¿El "fracking" ya no es pecado? Morena abraza la fractura hidráulica y el PAN se burla de su "rectificación"

Tras años de tacharla como el enemigo del planeta, el partido guinda ahora dice que la técnica "evolucionó". La oposición celebra el fin de las "telarañas mentales", pero les recuerda su pasado.

El fracking, un pecado de las políticas neoliberales ahora es de Morena.
El fracking, un pecado de las políticas neoliberales ahora es de Morena.

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Ciudad de México.- Parece que en la política mexicana, lo que antes era un tabú ambiental, hoy es una "área de oportunidad". En un giro que pocos vieron venir, los senadores de Morena han salido a defender el uso del fracking para extraer gas natural, asegurando que ya no es lo que era. Por supuesto, la oposición no perdió la oportunidad de sacar la libreta de facturas y cobrarles cada una de sus críticas pasadas.

Aquí los puntos clave de este "choque de realidades" en el Senado:

  • El nuevo lenguaje "guinda": Ignacio Mier, coordinador de Morena, asegura que no están traicionando sus principios. ¿Su argumento? Que la tecnología ha cambiado tanto que el fracking de hoy protege el agua y el aire. Incluso sugirió que ya ni siquiera debería llamarse igual.
  • Adiós a la autarquía, hola a la IP: Para evitar la dependencia energética de EE. UU., Morena ahora ve con buenos ojos la inversión mixta. Sí, leíste bien: capital privado para infraestructura, todo sea por "garantizar los programas sociales".
  • "Se quitaron las telarañas": Ricardo Anaya (PAN) no se guardó nada. Celebró que Claudia Sheinbaum esté dando un "viraje de 180 grados" respecto a López Obrador, aunque reprochó que al movimiento le tomara ocho años entender que la tecnología no es el enemigo.
  • El "destino los alcanzó": El PRI, vía Manuel Añorve, fue directo al grano: calificó la postura de la 4T como una incongruencia total, señalando que la realidad de la falta de reservas de gas obligó a Morena a morderse la lengua.

Las frases que marcaron el debate

En el Senado se dijeron cosas que hace tres años habrían sido impensables para la izquierda mexicana:

  1. Ignacio Mier (Morena): "Lo que se conocía como fracking ya no tiene la misma denominación... la tecnología actual protege el medio ambiente".
  2. Ricardo Anaya (PAN): "Por las 'telarañas' del expresidente se prohibió... es de celebrarse que la mandataria abra la posibilidad".
  3. Laura Itzel Castillo (Morena): Confirmó que ya hay un grupo de científicos explorando cómo usar la fractura hidráulica bajo este nuevo enfoque.

¿Por qué importa esto hoy?

México importa casi todo el gas natural que consume de Texas. Sin fracking, la soberanía energética de la que tanto se habla en las mañaneras es, técnicamente, imposible. El gobierno de Sheinbaum parece haber elegido el pragmatismo económico por encima del dogma ambientalista de la administración anterior.

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