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Antes del caos: la selfie de Cole Allen en el Hilton que hoy es prueba en caso contra atentado de Trump

La selfie tomada antes de salir del hotel es presentada como prueba de preparación previa al ataque frustrado

Cole Allen se fotografía con armas en el hotel antes de intentar entrar a evento donde estaba Trump

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Estados Unidos.- Una selfie tomada dentro de una habitación de hotel, segundos antes de salir hacia el evento donde estaba Donald Trump, se ha convertido en una de las piezas centrales de la investigación federal contra Cole Allen.

En la imagen, el hombre de 31 años aparece frente a la cámara con ropa oscura y corbata roja, mientras porta una bolsa con municiones, una funda de arma al hombro y un cuchillo enfundado. El retrato, aparentemente banal en su formato, hoy es interpretado por las autoridades como un registro directo de preparación previa al intento de ataque ocurrido durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.

La imagen como evidencia

Para los investigadores, la fotografía no es un detalle menor ni un recuerdo casual de hotel. Fue tomada, aseguran, minutos antes de que Allen saliera del Washington Hilton rumbo al perímetro del evento.

Ese gesto —documentarse a sí mismo armado antes de moverse hacia el lugar— se ha integrado al expediente como parte del supuesto proceso de planificación.
El contexto amplifica el peso de la imagen, la habitación había sido reservada con anticipación y el sospechoso habría viajado desde California días antes.

Todo, según la acusación, girando alrededor de una misma noche.

Antes del intento de irrupción

Tras la selfie, Allen se dirigió hacia el área donde se realizaba la cena, con cientos de asistentes reunidos. Ahí intentó cruzar una barrera de seguridad cercana al salón principal, lo que derivó en un enfrentamiento con agentes del Servicio Secreto.

Durante el choque, se produjeron disparos. Un elemento de seguridad resultó herido, aunque protegido por su chaleco antibalas. Allen fue lesionado y posteriormente detenido.

Una foto bajo análisis federal

Los fiscales han incorporado la imagen como parte del argumento de que existía una intención previa y deliberada. En su presentación judicial, sostienen que el conjunto de acciones —incluida la selfie— refuerza la acusación de intento de asesinato y el riesgo que representaría su liberación.

La fotografía, que en otro contexto podría parecer trivial, hoy funciona como el punto de partida visual de una investigación que reconstruye, cuadro por cuadro, los minutos previos al intento de ataque.

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