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Washington.— El Pentágono retiró temporalmente las nuevas directrices clínicas para realizar pruebas de deficiencia de testosterona a integrantes de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de 30 años o más.
El documento fue publicado el miércoles 2 de septiembre y retirado al día siguiente. Un funcionario estadounidense explicó que se trata de una pausa temporal para actualizar las instrucciones.
La prueba de testosterona estaba prevista para militares de 30 años o más
La política había sido anunciada en julio por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien planteó realizar controles anuales para detectar niveles bajos de testosterona y otros problemas relacionados con las hormonas y la disponibilidad de energía.
Las nuevas instrucciones establecían que los hombres de 30 años o más serían evaluados mediante un cuestionario durante su revisión médica anual. Dependiendo de las respuestas, podrían realizarse análisis de sangre y, cuando fuera necesario, iniciar un tratamiento.
Para las mujeres también se contemplaban cuestionarios sobre posibles alteraciones hormonales, aunque el tratamiento con testosterona quedaba limitado a determinadas condiciones médicas.
Médicos cuestionan hacer pruebas generales de testosterona
La medida generó dudas entre especialistas porque los niveles de testosterona pueden variar y síntomas como cansancio o disminución del deseo sexual pueden tener diferentes causas.
La Sociedad de Endocrinología y la Asociación Estadounidense de Urología no recomiendan realizar pruebas rutinarias para detectar testosterona baja en hombres que no presentan síntomas.
Los médicos también han advertido que detectar niveles bajos sin una evaluación adecuada podría llevar a tratamientos innecesarios y provocar efectos secundarios, entre ellos problemas de fertilidad.
La guía retirada buscaba mejorar la preparación y el rendimiento de los militares mediante la detección y atención de posibles deficiencias hormonales. Sin embargo, el Pentágono indicó que la versión definitiva será publicada después de actualizar el documento.
Por ahora, la política no fue cancelada: las directrices clínicas fueron retiradas temporalmente y la guía provisional sobre detección de deficiencia de testosterona continúa vigente.