Tabla de contenido
Ciudad de México.- El misterioso y polémico arresto de Ismael “El Mayo” Zambada ocurrido en julio de 2024 ha desatado un terremoto diplomático en pleno 2026. La tensión política alcanzó su punto máximo luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionara abiertamente la versión de Washington preguntando de forma lapidaria: "¿Quién miente?".
La respuesta no tardó en llegar. El exembajador de EU en México, Ken Salazar, emitió un enérgico pronunciamiento para sacudirse las dudas y encarar directamente a la mandataria mexicana:
“Comunicamos al gobierno mexicano que no era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación. La verdad es la verdad, the truth is the truth”.
La furia del gobierno mexicano revivió tras la difusión de un reportaje que sostiene que el mismísimo FBI se atribuye el operativo que trasladó al líder del Cártel de Sinaloa a territorio estadounidense. Ante esta evidente contradicción con la narrativa oficial que la Casa Blanca manejó en su momento, la Fiscalía General de la República (FGR) saltó a la arena y acusó formalmente a Salazar de violaciones graves a sus deberes diplomáticos, calificando sus pasadas declaraciones como "falsas de toda falsedad".
La FGR va con todo: Acusan violación a tratados internacionales
La ofensiva de la Fiscalía no se quedó en la retórica. En conferencia de prensa, la fiscal Ernestina Godoy y el titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, Raúl Armando Jiménez Vázquez, afirmaron que los datos duros obtenidos en la investigación mexicana demuestran que el gobierno de EU sí metió las manos en la captura.
Para la FGR, el hecho de que el exdiplomático negara sistemáticamente la intervención de agentes, aeronaves o pilotos de su país representa una falta a la verdad que contraviene la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Mientras la Fiscalía amaga con las implicaciones legales del engaño y Sheinbaum exige que Washington aclare las cuentas, Ken Salazar decidió inmortalizar su postura.
El exfuncionario estadounidense reveló que todos los pormenores de este espinoso capítulo ya fueron integrados en el capítulo The Door Closes (La puerta se cierra) de su nuevo libro de memorias. La captura del "Mayo" sigue siendo una herida abierta en la relación bilateral, demostrando que en la alta política de seguridad entre México y EU, la verdad sigue teniendo dos caras.