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Teherán.- Las tensiones entre Irán y Estados Unidos volvieron a intensificarse este jueves con una nueva cadena de ataques y acusaciones cruzadas. El gobierno iraní afirmó que lanzó ofensivas contra instalaciones militares estadounidenses en países del Golfo como respuesta a los bombardeos realizados por Washington en territorio iraní durante los últimos dos días.
Respuesta desde el Golfo
De acuerdo con el Ejército iraní, los objetivos incluyeron un sistema de defensa Patriot en Kuwait, una antena satelital de alerta en Qatar y depósitos de combustible utilizados por fuerzas estadounidenses en Bahréin.
Teherán sostuvo que las acciones fueron una represalia por los recientes ataques aéreos ejecutados por Estados Unidos.
Las autoridades de Kuwait confirmaron impactos de misiles y drones en su territorio, mientras que Bahréin activó sus sistemas de alarma tras detectar la ofensiva. Ambos incidentes ocurrieron poco después de una nueva ronda de bombardeos estadounidenses sobre distintos puntos de Irán.
Acusan violar el alto al fuego
Además de reivindicar los ataques, el gobierno iraní calificó la ofensiva estadounidense como un "crimen de guerra" y aseguró que los bombardeos ocurrieron cuando el alto al fuego seguía vigente.
El Ministerio de Exteriores rechazó la explicación de Washington sobre las operaciones militares y afirmó que representan una violación del derecho internacional.
El Ministerio de Salud iraní informó que los ataques estadounidenses dejaron al menos 14 personas muertas y cerca de 80 heridas. De ese total, alrededor de medio centenar permanece hospitalizado y cinco provincias resultaron afectadas.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump sostuvo que Irán busca negociar con Estados Unidos, aunque expresó dudas sobre la posibilidad de que Teherán respete un eventual acuerdo.
También aseguró que responderá con una fuerza mucho mayor si continúan los ataques contra intereses estadounidenses y afirmó que su país mantiene ventaja militar en el conflicto.