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Seattle, Estados Unidos.— Senegal estuvo a unos minutos de firmar una de las mayores sorpresas del Mundial 2026. Dominó a Bélgica durante casi todo el partido, llegó a ganar 2-0 y fue ampliamente superior en el juego, pero terminó eliminado 3-2 en la prórroga después de un dramático cierre que incluyó un penalti al minuto 120.
Los Leones de Teranga jugaron uno de sus mejores encuentros del torneo. Con intensidad, velocidad y autoridad, desarmaron a una Bélgica que nunca encontró respuestas durante más de 80 minutos y que sobrevivió gracias a un cierre inesperado.
Senegal dio una exhibición y puso contra las cuerdas a Bélgica
El primer golpe llegó al minuto 24, cuando Habib Diarra aprovechó un rebote dentro del área para abrir el marcador. Bélgica lucía desorientada y apenas podía contener los ataques africanos.
Apenas iniciada la segunda mitad, Ismaila Sarr amplió la ventaja con un gol de gran calidad. El delantero controló el balón con precisión y definió con un potente disparo para el 2-0, reflejando el dominio absoluto de Senegal.
Durante buena parte del encuentro, los africanos controlaron la posesión, generaron las mejores oportunidades y obligaron a Thibaut Courtois a intervenir en varias ocasiones para evitar una goleada. Incluso Sadio Mané estuvo cerca de marcar el tercero, pero el arquero belga evitó el tanto con una gran atajada.
Mientras Senegal imponía condiciones, Bélgica mostraba enormes problemas defensivos y poca capacidad para generar peligro, pese a contar con figuras como Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku.
La reacción belga llegó cuando parecía imposible
Todo cambió en los últimos minutos. Al 85, Romelu Lukaku descontó de cabeza y devolvió la esperanza a Bélgica. Tres minutos después, un error defensivo permitió a Youri Tielemans empatar el marcador y enviar el partido a la prórroga.
El golpe fue duro para Senegal, que pasó de controlar el encuentro a verse obligado a resistir el desgaste físico durante el tiempo extra.
Aunque los africanos todavía generaron oportunidades claras, como un remate de Mbaye que pasó por encima del arco, Bélgica comenzó a crecer y estuvo cerca del tercero con un disparo de Lukébakio que se estrelló en el poste.
Un penalti al minuto 120 acabó con el sueño africano
Cuando todo apuntaba a los penales, el VAR llamó al árbitro para revisar un pisotón de Lamine sobre Tielemans dentro del área. Tras observar la jugada en el monitor, el silbante señaló la pena máxima.
Tielemans cobró con precisión y marcó el 3-2 definitivo al minuto 120+4, sellando una remontada que parecía imposible.
La eliminación dejó un sabor amargo para Senegal. Durante más de una hora fue superior en prácticamente todos los aspectos del juego, anuló a una de las selecciones favoritas y estuvo muy cerca de conseguir una clasificación histórica.
Sin embargo, la falta de contundencia para liquidar el partido y un cierre lleno de errores terminaron por cambiar la historia. Bélgica avanzó a los octavos de final, pero la actuación de Senegal confirmó que el conjunto africano fue uno de los equipos más competitivos y valientes del torneo, pese a despedirse antes de tiempo.