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California.- Las comunidades costeras de California enfrentan inundaciones que han llevado el agua del mar hasta calles, garajes, negocios y viviendas. Las mareas registradas durante los últimos días de octubre alcanzaron niveles históricos y dejaron bajo el agua distintas zonas del estado.
En Newport Beach, Huntington Beach y Long Beach, el avance del océano obligó a cerrar tramos de la Pacific Coast Highway, mientras habitantes tuvieron que recurrir a bombas de agua y sacos de arena para evitar que sus propiedades sufrieran mayores daños.
El mar rebasó calles y viviendas
Uno de los puntos más afectados fue Newport Beach, donde las autoridades declararon una emergencia local. La península de Balboa y los alrededores de Balboa Fun Zone registraron inundaciones que alcanzaron comercios y propiedades.
En San Pedro, Los Ángeles, el nivel del agua también rompió marcas históricas. El medidor del puerto registró 8.02 pies el 26 de octubre y al día siguiente llegó aproximadamente a 8.2 pies, por encima del récord anterior establecido en enero de 2005.
La situación tampoco se limitó al sur del estado. En San Francisco y el condado de Marin, el agua cubrió calles, senderos y espacios cercanos a la costa. En algunos puntos, incluso se observaron kayaks desplazándose por caminos que normalmente permanecen secos.
El Niño intensifica las inundaciones
El fenómeno está relacionado con las llamadas mareas reales, que ocurren cuando las condiciones astronómicas favorecen un mayor ascenso del océano.
A esto se suman las temperaturas inusualmente elevadas del Pacífico y las ondas de Kelvin asociadas con El Niño, que elevan todavía más el nivel del mar.
Las autoridades meteorológicas mantienen advertencias por inundaciones costeras en distintos condados, entre ellos Orange, San Diego y Los Ángeles.
El riesgo incluye nuevas afectaciones en carreteras, viviendas, comercios e infraestructura cercana al océano.
Los especialistas advierten que octubre podría ser apenas el inicio de un periodo complicado para California, pues durante noviembre, diciembre y enero se esperan mareas todavía más altas. Si estas coinciden con tormentas invernales, las inundaciones podrían alcanzar mayores dimensiones.