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México.- Lo que comenzó como un rumor de pasillos en la Secretaría de Marina (Semar) terminó este jueves en un operativo internacional. Omar García Harfuch, titular de la SSPC, confirmó la captura en Argentina del contralmirante Fernando Farías Laguna. Pero detrás de las esposas y la ficha roja de Interpol, se esconde una red de influencias que operaba bajo el cobijo del nepotismo y que habría movido más de 30 buques de combustible ilícito en solo dos años.
"Los Primos": el peso del apellido en altamar
La clave para entender cómo Fernando Farías y su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías, lograron tanto poder reside en su árbol genealógico. Conocidos en el mundo naval como “Los Primos”, son sobrinos directos de Sandra Laguna, esposa del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), esta cercanía familiar no fue una coincidencia, sino la llave maestra. Durante el sexenio pasado, los hermanos habrían "tejido una red compleja" para controlar las aduanas marítimas de Manzanillo, Tampico y Altamira, validando ascensos y nombramientos estratégicos a pesar de que, oficialmente, Fernando Farías nunca tuvo un cargo formal en aduanas.
El audio de la muerte: la sombra del Contralmirante Guerrero
Detrás de esta captura hay un fantasma que persigue el caso: el del contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcantar. En junio de 2024, Guerrero buscó a "Los Primos" para denunciar que un operador apodado "El Mike" estaba pagando sobornos de hasta 500 mil pesos semanales en las aduanas.
En un audio revelado por Aristegui Noticias, se escucha cómo Guerrero confrontó a Farías. Meses después de entregar su denuncia por escrito y grabada, Guerrero fue asesinado en Manzanillo con armas de calibre similar a las de uso exclusivo de la Marina. Hoy, la detención de Farías es vista por muchos como el primer paso para esclarecer si esa denuncia fue su sentencia de muerte.
Millones "lavados" en seguros de vida
¿Cómo se mueve el dinero del huachicol fiscal? La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) detectó que el estilo de vida de Farías no cuadraba con su sueldo. Entre 2020 y 2025, recibió depósitos por más de 41 millones de pesos.

El método de limpieza era creativo: la FGR detectó que Farías inyectó 11.1 millones de pesos a una póliza de seguro de vida en GNP, para luego realizar cancelaciones anticipadas y retiros por casi 18 millones. Una táctica clásica de lavado para transformar dinero sucio en cheques de una aseguradora de prestigio.
Un escape de película y una defensa que contraataca
La caída de Farías comenzó en agosto de 2024, cuando huyó a Florida y luego se desvaneció. Reapareció en Argentina bajo el nombre falso de "Luis Lemus Ramos" y portando un pasaporte guatemalteco "trucho".
Mientras el gobierno celebra la captura, su defensa, encabezada por Epigmenio Mendieta, alega una "persecución política" y acusa a la actual administración de la Marina de vulnerar la presunción de inocencia. Sin embargo, el mensaje de la Semar tras la detención fue corto y contundente: “En Marina la ley es para todos”.
Con Farías bajo custodia, el siguiente objetivo es “El Mike”, el operador financiero que conoce los nombres de todos los funcionarios que aceptaron los maletines de dinero en los puertos de México.