Tabla de contenido
Ciudad de México.- La caída en las aulas de preescolar en México no estaría ligada a un “desinterés” por la educación temprana, sino a un cambio demográfico que ya se siente en todo el sistema educativo: nacen menos niñas y niños, y eso está empezando a vaciar los salones desde los primeros niveles.
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que la reducción en la matrícula no debe leerse automáticamente como abandono escolar.
En realidad, dijo, el país simplemente tiene menos población en edad de entrar al preescolar, una tendencia asociada a la baja sostenida en la natalidad.
Aun así, reconoció que existe otro factor menos estructural y más doméstico: hay familias que deciden no inscribir a sus hijas e hijos en esta etapa, al ser todavía opcional antes de los seis años.
El gobierno federal sostiene que, por ahora, la capacidad en los planteles no es un problema. Incluso en un escenario de mayor demanda, se prevé que la infraestructura podría ajustarse sin mayor dificultad.
Donde sí está encendida la alerta es en otros niveles educativos. La estrategia oficial se concentra en secundaria y bachillerato, donde se concentran históricamente los mayores niveles de abandono escolar.
Ahí, el enfoque no es solo evitar la salida de estudiantes, sino también facilitar su regreso.
Programas de seguimiento escolar —como el llamado “Te extrañamos en el salón”— buscan detectar cuándo un alumno deja de asistir y activar contacto directo con familias y escuelas para intentar reincorporarlo.
En paralelo, el modelo de educación media superior ha comenzado a flexibilizar reglas internas: en lugar de expulsiones por materias reprobadas, se impulsa el acompañamiento académico como alternativa para evitar que los jóvenes abandonen definitivamente las aulas.
El mensaje de fondo del gobierno es que el problema educativo ya no se mira igual que hace una década. Mientras el preescolar se contrae por razones demográficas, el reto principal se desplaza hacia la permanencia escolar en edades más avanzadas, donde se juega la continuidad del sistema educativo.