Tabla de contenido
Por Eduardo Serna
La sabiduría popular nos regala frases que ilustran la realidad que nos tocará vivir en el continente americano: "Una bestia herida es más peligrosa".
En Asia occidental la reconfiguración será inminente; Ormuz quedará bajo control total de Irán, el descalabro económico es enorme. Según el CSIS (Centro de Estudios Estratégicos), Estados Unidos quema aproximadamente 891 millones de dólares diariamente, con una economía hiperendeudada, en donde se estima que su deuda pública asciende a los 39 billones de dólares y el uso del petrodólar, como producto de la guerra, prácticamente estaría en desuso.
A este panorama desastroso hay que sumar la humillación ante los ojos del mundo, el descalabro y posible retirada del ejército más grande (de tamaño), en donde sus supuestas armas avanzadas fueron superadas con preparación, tecnología e inteligencia. Es difícil aventurarse a analizar cuál será la configuración en esta zona, cuando llegue la estabilidad, y cómo quedará la relación entre todas las naciones árabes, Irán, el agresor inicial Israel; es muy prematuro todavía descifrar un reacomodo.
Lo que sí se puede, bajo este panorama, leer es que "La bestia" llega endeudada, derrotada, humillada; eso la convierte en algo extremadamente peligroso para los países del continente americano.
Tenemos el antecedente más evidente con el supuesto "Escudo de las Américas", la que puede ser catalogada como una versión corregida y aumentada del "Plan Cóndor". Las acciones militares que se han suscitado en Ecuador. Este "Escudo" ya ha comenzado a mostrar sus garras. A inicios de marzo, el Pentágono reveló que las operaciones militares conjuntas entre Estados Unidos y Ecuador, bautizadas internamente como "Operation Total Extermination", incluyeron bombardeos terrestres contra supuestos campamentos de disidencias de las FARC en la frontera, con apoyo logístico y de inteligencia estadounidense. Las consecuencias no tardaron en saltar la línea divisoria. El 16 de marzo, el presidente colombiano Gustavo Petro denunció el hallazgo de una bomba sin explotar de 500 libras en territorio colombiano, cuyo origen, confirmó días después, correspondía al Ejército ecuatoriano.
"Hay 27 cuerpos calcinados", declaró Petro, mientras su homólogo Daniel Noboa calificaba las acusaciones de "infundadas" y contraatacaba señalando que Colombia protegía a líderes del narcotráfico. La crisis, que se suma a una guerra arancelaria que ya había escalado con aranceles del 30 al 50 por ciento a productos colombianos y el corte del suministro eléctrico desde Colombia, revela el patrón del nuevo orden regional: Washington arma y respalda a gobiernos aliados, que actúan como punta de lanza contra sus vecinos, mientras la soberanía de los pueblos queda atrapada en medio del fuego cruzado. Colombia, excluida del "Escudo de las Américas", es ahora señalada desde Quito y amenazada veladamente desde Washington, donde funcionarios del Pentágono ya hablan de "ampliar las operaciones terrestres" en la región.
La pregunta que debemos hacernos es: si a un país que ha soportado décadas de conflicto armado lo tratan así, ¿qué podemos esperar para México cuando la bestia herida decida que no es suficiente el esfuerzo contra el crimen en nuestro país?
Otro antecedente de la "bestialidad" que ya se deja ver es el ahorcamiento contra el pueblo de Cuba, que tiene a toda la ciudadanía al borde del colapso por los bloqueos inhumanos. Trump hizo declaraciones dignas de un tirano con respecto a la isla caribeña: "Ya sea liberarla, tomarla, creo que podré hacer lo que quiera con ella, a decir verdad. Son una nación muy debilitada en este momento", mientras utiliza el bloqueo como arma de destrucción masiva; a la par, en un acto por demás mezquino y burdo, el periodista Ryan Grim reportó que ya se había registrado desde hace algunos años una marca llamada "Trump Hotel Habana", la cual renueva año con año. Cabe mencionar que desde que asumió el poder su familia ha incrementado exponencialmente su fortuna; como empresario buitre del necrocapitalismo, ha sabido sacar ventaja personal a costa del empobrecimiento de su gente. Algo parecido a lo propuesto por su "mesa de la paz" para la franja de Gaza, que, en medio de un genocidio, estos personajes propusieron el desarrollo de bienes raíces de lujo sobre la tierra masacrada.
Cuba, en su desesperación, ha hecho pronunciamientos para alcanzar acuerdos que van desde abrir la economía en ciertos aspectos para la inversión extranjera, hasta proponer resarcir los daños a los empresarios estadounidenses que perdieron activos durante la revolución. Pero esto parece no dejar satisfecha a la bestia que tiene hambre de colgarse una medalla de "victoria".
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se ha pronunciado en contra de una invasión a Cuba de manera firme y por la autodeterminación de los pueblos. Esto lo debemos tener claro, como lo dijo el presidente Lázaro Cárdenas: "En la batalla en que se juega el destino de Cuba y en cierto modo también del continente, ningún país puede, sin traición, permanecer neutral o siquiera lavarse las manos".
El presidente Lula de Brasil, por su parte, ha convocado a los mandatarios de Colombia y de nuestro país para crear un frente de defensa. En su discurso el fin de semana en la cumbre de la CELAC declaró: "Ya no somos países colonizados. Conquistamos nuestra soberanía con la independencia. No podemos permitir que alguien se entrometa y viole la integridad territorial de cada país", afirmó el mandatario brasileño.
Como siempre, lo invito a reflexionar y tomar acción.