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Hutíes amplían su control en Yemen y agravan el riesgo de una nueva crisis para el comercio marítimo mundial

La toma de la isla de Perim refuerza el control hutí sobre la costa yemení del mar Rojo, una ruta por la que circulan petróleo, gas y mercancías entre Asia y Europa para abastecer mercados de todo el mundo

Hutíes consolidan su control en Yemen y agravan los riesgos para el comercio marítimo mundial

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Irán.- Los hutíes dieron un nuevo paso para consolidar su presencia frente a una de las rutas marítimas más importantes del planeta. El grupo tomó el control de la isla de Perim, ubicada en el estrecho de Bab el-Mandeb, después de que las fuerzas progubernamentales abandonaran la zona.

La ofensiva también alcanzó a Mokha, ciudad portuaria que quedó bajo control hutí tras varios enfrentamientos. La violencia provocó la salida de familias y dejó un escenario de temor entre los habitantes.

Un residente describió escenas de pánico durante los combates, con personas huyendo de sus viviendas y heridos en las calles sin recibir atención.

El avance ocurre mientras cientos de personas han muerto durante la ofensiva y alrededor de 46 mil han tenido que desplazarse, de acuerdo con las advertencias de Naciones Unidas. En Yibuti, el ministro de Economía, Ilyas Moussa Dawaleh, señaló que mil 400 personas llegaron al país en apenas 24 horas.

Una ruta bajo presión

El problema va más allá de la disputa territorial en Yemen. Bab el-Mandeb conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y constituye una de las principales puertas marítimas hacia el Canal de Suez, por donde se mueve buena parte del comercio entre Europa y Asia.

La importancia de este paso también está relacionada con la energía. Antes de las actuales interrupciones, millones de barriles de petróleo circulaban diariamente por esta zona, además de una parte considerable del gas natural licuado que se comercializa en el mundo.

La situación es todavía más delicada porque el estrecho de Ormuz se encuentra prácticamente cerrado debido al conflicto en la región. Eso ha convertido al corredor del mar Rojo en una alternativa todavía más importante para el transporte energético.

Arabia Saudita también depende de Bab el-Mandeb para movilizar petróleo procedente de Yanbu, utilizando un oleoducto que conecta sus zonas productoras orientales con el puerto ubicado en el mar Rojo.

Los barcos, en el centro

Los hutíes aseguran que no buscan atacar al transporte marítimo internacional y sostienen que sus objetivos serán únicamente embarcaciones procedentes de Arabia Saudita. Sin embargo, el historial del grupo genera dudas entre las compañías navieras.

Durante la guerra de Gaza, los hutíes lanzaron ataques contra más de un centenar de buques mercantes en Bab el-Mandeb mediante misiles y drones. Dos embarcaciones fueron hundidas y cuatro marineros murieron.

En noviembre de 2023, además, el grupo secuestró mediante un helicóptero un buque de carga de propiedad británica que era operado por una flota japonesa.

Aquella campaña llevó a grandes empresas navieras y petroleras a evitar la zona ante el riesgo de nuevos ataques. Ahora, el control de Perim y el avance hacia la costa del mar Rojo vuelven a colocar la seguridad de esta ruta bajo presión.

Un cierre o una interrupción prolongada tendría consecuencias que podrían sentirse mucho más allá de Yemen. El antecedente del Canal de Suez en 2021, cuando el Ever Given quedó varado durante varios días, mostró cómo un bloqueo marítimo puede generar retrasos, cuellos de botella y mayores costos para cadenas de suministro de todo el mundo.

La amenaza se suma al encarecimiento del petróleo provocado por la crisis en Oriente Medio. El crudo Brent pasó de rondar los 70 dólares por barril antes de la escalada a superar los 100 dólares.

Con Bab el-Mandeb bajo mayor presión, cualquier interrupción en sus aguas podría añadir otro golpe al comercio y al mercado energético mundial.

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