Tabla de contenido
Ciudad Juárez.- La búsqueda de casi dos meses ha terminado, pero no de la forma en que su familia esperaba. Las autoridades de Chihuahua confirmaron que el cuerpo hallado el pasado 13 de marzo en un canal de aguas negras en Ciudad Juárez pertenece a Hugo “N”, alias "El Mulato" o "El Cubano", un hombre cuya ficha de búsqueda pesaba tanto en México como en Estados Unidos.
El hallazgo fue macabro: el cadáver estaba envuelto en cobijas, dentro de bolsas plásticas, parcialmente calcinado y en avanzado estado de descomposición. Fue gracias al cotejo de tatuajes y análisis de ADN que los familiares y la Fiscalía pudieron cerrar el expediente de su desaparición.
Un "levantón" a plena luz del día
La caída de "El Mulato" comenzó el 23 de enero con una escena digna de película. Fue interceptado por sujetos armados frente a una estación de bomberos y a escasos metros de la Guarnición Militar y el Cereso Estatal No. 3.
Lo más dramático del reporte es que, al momento del secuestro, el presunto líder criminal viajaba con su hija pequeña. Aunque debajo del asiento de su auto se encontró una pistola, Hugo "N" no tuvo tiempo de usarla.
¿Criminal o víctima? El dilema de las autoridades
Mientras que su familia y amigos realizaban bloqueos y manifestaciones frente a la Fiscalía de Distrito Zona Norte exigiendo su aparición con vida, el Gobierno tenía otros datos.
Carlos Manuel Salas, Fiscal de Distrito, fue claro en su momento: a "El Mulato" se le buscaba no solo para protegerlo, sino para que rindiera cuentas. Se le vinculaba con:
- Liderazgo en el grupo delictivo "La Línea".
- Secuestro, extorsión y tráfico de personas.
- Venta de drogas en ambos lados de la frontera.
- Era uno de los objetivos prioritarios para las autoridades de El Paso, Texas.
El misterio de la "desaparición forzada"
Aunque inicialmente se pensó en un secuestro convencional, el caso dio un giro cuando los captores nunca pidieron rescate. Esto llevó a las autoridades a reclasificar el delito como desaparición forzada, sugiriendo que el móvil no era el dinero, sino un ajuste de cuentas o la eliminación de un generador de violencia clave en la región.
Con el hallazgo del cuerpo en el bulevar Juan Pablo II, termina la búsqueda de un hombre que, según el Fiscal Salas, era buscado por los tres niveles de Gobierno, pero que finalmente fue alcanzado por la violencia que él mismo ayudó a generar.