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Oro o plomo: el Cártel de Sinaloa compró alcaldías en Morelos a billetazos y amenazas

Tras la caída de alcaldes y funcionarios vinculados a "El Barbas", las autoridades federales confirman que el crimen organizado infiltró al menos ocho municipios para operar con total impunidad.

El Cártel de Sinaloa no solo infiltró las presidencias municipales.
El Cártel de Sinaloa no solo infiltró las presidencias municipales.

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Ciudad de México.- No eran servidores públicos, eran empleados del crimen organizado. La detención de alcaldes, exalcaldes y funcionarios de alto nivel en Morelos ha destapado la cloaca de la narcopolítica en el estado.

De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), el Cártel de Sinaloa no solo infiltró las presidencias municipales: financió campañas electorales completas, impuso candidatos a base de plomo e intimidación, y gobernó desde las sombras, cobrando la factura con impunidad absoluta para extorsionar, secuestrar y matar.

En síntesis

  • La redada: El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó la captura de Agustín Toledo (alcalde de Atlatlahucan) e Irving Sánchez (exalcalde de Yecapixtla), junto a tesoreros y oficiales mayores.
  • El nexo: La FGR señala que los detenidos operaban para el cártel bajo las órdenes de Júpiter Araujo Bernard, alias “El Barbas”.
  • Manzana de la discordia: El crimen organizado infiltró al menos ocho municipios (incluyendo Cuautla, Yecapixtla y Atlatlahucan) desde los procesos electorales de 2024.
  • Todos los partidos: Entre las capturas destaca Arisbel Rubí Vázquez, alias “Jefa”, quien fue candidata de la coalición oficialista de Morena, PVEM y PT.

Oro o plomo en las urnas

El modus operandi revelado por Ulises Lara, fiscal especial de la FGR, describe una captura total del Estado a nivel municipal. El Cártel de Sinaloa inyectó dinero sucio a las campañas de los candidatos con un objetivo claro: comprar "permisividad y libertad" para cometer delitos contra la salud, extorsión, narcomenudeo y secuestro.

A los candidatos que no se alineaban, simplemente los sacaban del juego. La Fiscalía vincula directamente esta infiltración con la ola de violencia que azotó a Morelos entre 2022 y 2024, que incluyó los asesinatos de exalcaldes y agresiones directas contra aspirantes políticos que estorbaban los planes de la organización criminal.

La foto de la infamia y alcaldes a la fuga

La pieza clave que amarra la investigación es una fotografía que ya circulaba en medios y que hoy forma parte formal del expediente: una reunión en Totolapan donde los alcaldes electos se sentaron a negociar directamente con "El Barbas".

El dato: Entre los implicados que aparecen en el radar de las autoridades se encuentra Jesús Corona Damián, alcalde de Cuautla, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia.

Mientras el Gobierno de México presume la coordinación del Gabinete de Seguridad para desmantelar esta red, los ciudadanos de Morelos se quedan con una certeza aterradora: las autoridades en las que confiaron su voto respondían, en realidad, a las órdenes del narcotráfico. La FGR asegura que la investigación continúa, pero el golpe a la confianza democrática ya está dado.

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