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Nepal.- Nepal enfrenta una de sus mayores emergencias recientes después de que enormes inundaciones golpearan varias comunidades cercanas a la frontera con China. El saldo aumentó a 55 personas muertas y 403 desaparecidas, mientras los equipos de rescate buscan entre lodo, vehículos y estructuras destruidas.
La magnitud del desastre también alcanzó a turistas extranjeros. La Junta de Turismo de Nepal informó que 341 de las personas cuyo paradero se desconoce son extranjeras, entre ellas ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Malasia y España.
Turistas quedaron incomunicados
La emergencia golpeó especialmente a quienes se dirigían hacia el monte Kailash, en el Tíbet, considerado un sitio sagrado para distintas religiones. La mayoría de los desaparecidos serían turistas indios o integrantes de la diáspora india que participaban en esta peregrinación.
Entre los reportes internacionales también aparecen 11 ciudadanos de Malasia cuyo contacto se perdió mientras se encontraban en el distrito de Rasuwa. Corea del Sur informó además que algunos de sus ciudadanos, trabajadores de una planta hidroeléctrica, permanecen desaparecidos.
El desbordamiento del río Bhotekoshi ocurrió durante la mañana y provocó daños en pueblos, mercados, carreteras y proyectos hidroeléctricos. En algunas zonas, edificios, camiones y camionetas quedaron cubiertos por toneladas de lodo.
Buscan sobrevivientes entre el lodo
Las autoridades nepalíes solicitaron apoyo a India y China para reforzar las labores de rescate y emitieron advertencias a habitantes de distintos distritos para mantenerse alejados de varios ríos.
Mientras tanto, China desplegó cientos de elementos y maquinaria pesada en el lado tibetano de la frontera. Las autoridades chinas todavía no han dado a conocer un balance oficial de muertos o desaparecidos, aunque ya activaron una respuesta nacional de segundo nivel para atender la emergencia.
La causa exacta de la inundación continúa bajo análisis.
Expertos climáticos consideran que una avalancha de hielo y roca procedente de un glaciar pudo bloquear un afluente y liberar después una enorme cantidad de agua río abajo.
La tragedia vuelve a poner bajo alerta a la región del Himalaya, donde el calentamiento acelerado está aumentando los riesgos relacionados con el deshielo de glaciares, lluvias extremas, inundaciones y deslaves.