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Puerto Rico.- Más de siete décadas después de desaparecer bajo las aguas del océano Atlántico, los restos del avión DC-4 de Pan Am que protagonizó el accidente del vuelo 526A fueron localizados frente a Puerto Rico.
La aeronave permaneció oculta desde 1952, cuando un amerizaje de emergencia terminó con 52 personas fallecidas.
Un hallazgo histórico
La localización fue posible gracias a una expedición integrada por especialistas de la Air/Sea Heritage Foundation, la empresa Deep Sea Vision, Eco Minerals y un equipo de Discovery Channel.
El avión fue encontrado a unos 600 metros de profundidad, donde permaneció prácticamente intacto durante más de 70 años.
Las imágenes obtenidas permitieron confirmar su identidad al distinguir el logotipo de Pan Am y el nombre del avión, conocido como Clipper Endeavour, lo que cerró una búsqueda que durante décadas se consideró casi imposible por la falta de registros tecnológicos de la época.
Tecnología rompe el misterio
La búsqueda avanzó con drones submarinos capaces de recorrer grandes extensiones del fondo marino y operar durante varios días a profundidades extremas.
Esa tecnología permitió ubicar finalmente la aeronave en una zona donde solo existían estimaciones basadas en testimonios de sobrevivientes.
El accidente ocurrió el 11 de abril de 1952, cuando el avión presentó fallas en dos motores poco después de despegar de San Juan con destino a Nueva York. Aunque todos los ocupantes sobrevivieron al amerizaje inicial, el fuselaje se hundió en cuestión de minutos y la mayoría de las víctimas quedó atrapada.
La tragedia impulsó importantes cambios en la aviación comercial, entre ellos las demostraciones obligatorias de seguridad antes del despegue, el acceso más sencillo a chalecos salvavidas y balsas de emergencia, así como nuevos protocolos de evacuación que hoy forman parte de cualquier vuelo comercial.