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Nueva York.- El paisaje tradicional de Manhattan está a punto de perder una de sus estampas más antiguas. En una votación decisiva de 40 votos a favor, 7 en contra y 2 abstenciones, el Concejo Municipal de Nueva York aprobó la ley que prohibirá de manera definitiva la circulación de carruajes tirados por caballos alrededor de Central Park a partir del 1 de junio de 2028.
La medida, conocida como la ‘Ley Romanch’, cobra impulso tras el trágico accidente del pasado 17 de junio en el que perdió la vida el joven turista Romanch Mahajan, de 18 años. El hecho —sumado a episodios virales donde varios equinos se desplomaron por enfermedad y agotamiento— aceleró un pacto político entre la presidenta del Concejo, Julie Menin, y el alcalde Zohran Mamdani.
Blindaje para los animales y plan de transición laboral
La nueva legislación prohíbe de inmediato la expedición de licencias adicionales y establece un candado estricto para la protección animal: los más de 160 caballos de tiro no podrán ser vendidos a mataderos ni destinados a otras labores de tracción. Organizaciones como PETA y NYCLASS celebraron la victoria anunciando fondos y gestiones para trasladar a los equinos a santuarios y granjas de rescate.
Para los cerca de 200 cocheros y trabajadores del sector —en su mayoría inmigrantes—, la normativa contempla programas de asistencia pública y capacitación laboral durante los próximos 18 meses para facilitar su reubicación en la economía local antes del cierre definitivo de la industria.
Polémica política y resistencia sindical
Pese al festejo de las agrupaciones ambientalistas, el gremio de carruajeros anunció que impugnará la ley en los tribunales, postura que encontró un inesperado respaldo político en el presidente Donald Trump, quien cuestionó en sus redes sociales el veto a una actividad tradicional por un incidente aislado.
Con la firma inminente del alcalde Mamdani, la Gran Manzana se prepara para sumarse a la lista de metrópolis estadounidenses como Chicago, Filadelfia y San Antonio, que en años recientes erradicaron el uso de carruajes equinos en favor de alternativas turísticas sustentables.