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Villahermosa, Tabasco.- La violencia que azota a Tabasco sumó un nuevo y crudo capítulo la noche de este sábado. Un comando fuertemente armado irrumpió de manera violenta en un domicilio ubicado en la segunda sección del ejido Libertad, ejecutando a balazos de forma directa a tres personas, entre ellas una mujer.
Pese a la movilización de paramédicos locales en un intento por reanimar a las víctimas, los impactos de bala provocaron su fallecimiento instantáneo en el lugar de los hechos.
Aunque la FGE (Fiscalía General del Estado) inició las diligencias periciales pertinentes, retiró los cuerpos y abrió la carpeta de investigación correspondiente, las identidades de las víctimas y el móvil oficial de la ejecución se mantienen bajo reserva.
Sin embargo, en plataformas digitales y canales de mensajería locales trascendió que los fallecidos presuntamente formaban parte de las listas de amenazas explícitas halladas en cartulinas del crimen organizado semanas atrás, un dato que las autoridades estatales aún no han salido a confirmar ni desmentir.
El "Operativo Enjambre" y la sombra de "La Barredora"
Este triple homicidio no ocurre de forma aislada, sino en el momento más crítico para el aparato de seguridad pública de la entidad. La ejecución se registró a escasos días de que las fuerzas federales desplegaran el denominado "Operativo Enjambre", una estrategia de alto nivel que lejos de pacificar el estado, destapó la cloaca de la corrupción institucional.
Dicha intervención derivó recientemente en la captura de seis mandos operativos de la SSPC (Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana) estatal, acusados de utilizar sus cargos públicos para cometer delitos de secuestro y extorsión. El propio titular de la corporación, Alejandro Leal López, reconoció públicamente que los jefes policiales detenidos presuntamente operaban como brazos ejecutores de "La Barredora", la organización criminal cuya violenta fractura interna mantiene secuestrado a Tabasco en una ola de ejecuciones, bloqueos y terror desde finales de 2023.
Una pacificación que no llega a las calles
Mientras el personal pericial y los elementos de la Policía Municipal acordonan las escenas del crimen en las zonas rurales del estado, la percepción ciudadana se fractura. La masacre en el ejido Libertad evidencia que las capturas de la llamada "narcopolicía" no han mermado la capacidad operativa ni de fuego de las células delictivas que se disputan el control territorial de Tabasco, dejando a la población civil atrapada en medio de una guerra que el gobierno estatal sigue sin poder contener.