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México.- Aunque la llamada "diarrea explosiva" no ha sido detectada en México como parte del brote registrado en Estados Unidos, la Secretaría de Salud llamó a la población, especialmente a quienes viajen a ese país, a fortalecer las medidas de higiene al preparar alimentos para reducir el riesgo de contagio.
La enfermedad, conocida como ciclosporiasis, es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Los síntomas pueden incluir diarrea intensa, dolor abdominal, náuseas, fatiga y pérdida del apetito. El contagio ocurre al consumir agua o alimentos contaminados y no de persona a persona.
Los alimentos con mayor riesgo
Las investigaciones en Estados Unidos aún no identifican el origen exacto del brote, pero las autoridades sanitarias han detectado que los productos frescos consumidos sin cocción representan el mayor riesgo.
Entre ellos destacan la lechuga, espinaca, cilantro, albahaca, berros, coles, frambuesas y mezclas frescas como el pico de gallo o el guacamole, debido a que pueden contaminarse durante su producción o manipulación.
Por ello, especialistas recomiendan extremar las medidas de higiene con estos alimentos, incluso si fueron adquiridos en establecimientos comerciales.
Cómo prevenir el contagio
Para disminuir el riesgo de infección, las autoridades y especialistas aconsejan seguir estas medidas en casa.
- Lava frutas y verduras con abundante agua corriente para retirar tierra y residuos.
- Desinfecta los alimentos con productos aptos para uso alimentario y respeta el tiempo recomendado por el fabricante.
- Cocina las verduras cuando sea posible, ya que el calor ayuda a eliminar el parásito.
- Lava tus manos antes y después de manipular alimentos frescos.
- Evita consumir frutas y verduras que no hayan sido lavadas o cuya procedencia sea desconocida.
- Si utilizas purificadores de ozono, sigue las instrucciones del fabricante para una desinfección adecuada.
Aunque el brote permanece concentrado en Estados Unidos, especialistas insisten en que adoptar estas medidas de prevención ayuda a reducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales y mejora la seguridad de los alimentos que llegan a la mesa.