Tabla de contenido
Estados Unidos.- La revisión del T-MEC podría convertirse en un nuevo frente de presión para México. El gobierno de Donald Trump instruyó a su equipo comercial a incorporar medidas que limiten las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos como parte de las negociaciones del tratado.
Déficit en la mira
Jamieson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, afirmó que la prioridad de la administración estadounidense es reducir el déficit comercial con México, el cual en 2025 superó los 196 mil millones de dólares, la cifra más alta registrada entre ambos países.
Durante el Aspen Security Forum, el funcionario aseguró que la Casa Blanca está dispuesta a utilizar cualquier herramienta para alcanzar ese objetivo.
"Bajo cualquier acuerdo que alcancemos con México, yo tengo el mandato del Presidente de encontrar lo que sea necesario, ya sea con aranceles, con cuotas o con lo que sea, para intentar controlar el déficit comercial", declaró.
Greer insistió en que el desequilibrio comercial representa un problema para su país.
"Nuestro déficit comercial con México es un verdadero desafío, es un verdadero problema", sostuvo.
Negociación con presión
Aunque reconoció que las conversaciones con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, avanzan de manera pragmática, dejó claro que Washington buscará cambios importantes dentro del tratado.
"Las cosas van bien con los mexicanos. Son bastante pragmáticos", comentó al referirse al proceso de revisión del T-MEC.
El funcionario también defendió la postura de la administración Trump al asegurar que el déficit comercial refleja fallas del sistema internacional.
"El déficit comercial es una manifestación de problemas como el exceso de capacidad, los subsidios, las prácticas comerciales desleales o la política monetaria. Es una expresión de las cosas que han salido mal bajo el sistema comercial global", afirmó.
Entre las propuestas de Estados Unidos también figura endurecer las reglas de origen para productos industriales, electrónicos y farmacéuticos, con el objetivo de exigir un mayor contenido fabricado en Norteamérica.