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Sentir que una escena ya ocurrió, aunque sea la primera vez que se está en ese lugar, tiene una explicación en el funcionamiento de la memoria.
El déjà vu aparece cuando una experiencia reciente genera una familiaridad que el cerebro interpreta como un recuerdo.
Hugo Sánchez, jefe del laboratorio de Neuropsicofarmacología y académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que se trata de una experiencia en la que una persona cree haber vivido previamente una situación que en realidad es nueva.
En algunos casos, dijo, puede ser una reminiscencia sin una asociación clara dentro de la memoria.
El cerebro reconstruye los recuerdos
La memoria no funciona como una grabadora que conserva cada detalle de lo ocurrido. El cerebro almacena fragmentos de información y posteriormente los reconstruye, por lo que un recuerdo puede cambiar con el tiempo.
Eso también explica por qué una persona puede recordar de manera diferente un acontecimiento importante de su vida. Con el paso de los años, nuevos datos, interpretaciones o incluso comentarios de otras personas pueden incorporarse a ese recuerdo.
El académico señaló que esta característica también puede favorecer la aparición de memorias falsas, pues el cerebro puede integrar información externa sin que la persona sea plenamente consciente de ello.
Una coincidencia puede bastar
El déjà vu puede aparecer cuando una situación actual comparte ciertos elementos con información que ya está almacenada. No es necesario que los escenarios sean idénticos.
Basta con que existan patrones parecidos para que aparezca una sensación de familiaridad.
Por ejemplo, una persona puede visitar por primera vez un sitio con una montaña, una casa y determinado paisaje y sentir que ya estuvo ahí. La combinación de elementos puede parecerle conocida aunque nunca haya visitado ese lugar.
Sánchez descartó que esta experiencia tenga relación con vidas pasadas, premoniciones o experiencias extracorporales. La explicación está en una comparación imperfecta entre lo que se percibe en ese momento y lo que existe previamente en la memoria.
En este proceso intervienen distintas regiones relacionadas con la memoria y la percepción, entre ellas el hipocampo y otras áreas encargadas de asociar y analizar la información.
El déjà vu puede provocar desde sorpresa hasta inquietud, pero por sí mismo forma parte de las experiencias que pueden surgir durante el funcionamiento cotidiano del cerebro.
El especialista también recordó que olvidar es necesario. El cerebro no conserva absolutamente todo lo que ocurre, sino que selecciona información que considera relevante.
Por eso, la memoria funciona más como una herramienta para interpretar el presente que como un registro exacto de cada momento vivido.