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Ciudad de México.— El mundo se encamina a superar el límite de 1.5 °C de calentamiento global establecido por el Acuerdo de París, y Naciones Unidas reconoce que evitar por completo ese escenario ya no parece posible con el ritmo actual de reducción de emisiones.
El nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que el calentamiento global probablemente rebasará los 1.5 °C en los próximos años. Incluso si se cumplen todos los compromisos climáticos actuales, el escenario más optimista contempla que la temperatura mundial llegue a un máximo de 1.8 °C por encima del nivel preindustrial.
El límite de 1.5 °C podría quedar atrás esta década
El objetivo de 1.5 °C fue acordado en 2015 como parte del Acuerdo de París. La meta consiste en mantener el aumento de la temperatura mundial muy por debajo de 2 °C y hacer esfuerzos para limitarlo a 1.5 °C respecto a la época preindustrial.
Ese límite sigue siendo importante porque, por encima de 1.5 °C, los riesgos relacionados con olas de calor, inundaciones, pérdida de ecosistemas y otros efectos del cambio climático aumentan con cada fracción adicional de calentamiento. También crece la posibilidad de alcanzar puntos de inflexión climática difíciles de revertir.
El informe señala que 2024 ya registró un promedio anual superior a 1.5 °C. Sin embargo, los científicos aclaran que un solo año por encima de ese nivel no significa que el objetivo de largo plazo del Acuerdo de París haya sido rebasado.
La ONU propone intentar regresar por debajo de 1.5 °C
Ante este escenario, el PNUMA plantea una estrategia denominada “superar, alcanzar un máximo y disminuir”. La idea es que, si el planeta rebasa temporalmente los 1.5 °C, ese periodo sea lo más corto posible y posteriormente la temperatura pueda reducirse nuevamente.
Para lograrlo, el informe pide reducciones inmediatas y sostenidas de gases de efecto invernadero, además de medidas para retirar dióxido de carbono de la atmósfera y aumentar la adaptación de las comunidades más expuestas.
La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, reconoció que el mundo no ha actuado con la rapidez necesaria para cumplir el objetivo original. Al mismo tiempo, la organización sostiene que cada décima de grado que pueda evitarse seguirá reduciendo los riesgos.
El informe advierte que la mayoría de los escenarios actuales proyectan un calentamiento superior a 1.8 °C. Si las políticas vigentes no mejoran, las proyecciones pueden ser todavía mayores.
Por ello, Naciones Unidas considera que la prioridad ya no debe ser únicamente evitar el primer cruce de 1.5 °C, sino reducir cuánto se supera ese nivel, durante cuánto tiempo y qué tan rápido puede recuperarse una temperatura menor.