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Ciudad de México.- El vicefiscal general de Sinaloa, Dámaso Castro, solicitó licencia a su cargo este martes, luego de que autoridades de Estados Unidos lo señalaran por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de Los Chapitos. La Fiscalía estatal confirmó que la separación es sin goce de sueldo y ocurre mientras continúan las investigaciones.
De acuerdo con el expediente del Departamento de Justicia estadounidense, Castro aparece entre 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa presuntamente relacionados con una red de protección al grupo criminal. La acusación sostiene que desde su cargo habría alertado sobre operativos planeados contra narcolaboratorios, permitiendo mover o destruir evidencia antes de las acciones oficiales.
El mismo documento señala que Castro presuntamente recibía 200 mil pesos mensuales en sobornos, identificado con el alias de “Culiacán Regio”, como parte de pagos regulares a funcionarios incluidos en una lista de presunta corrupción ligada al grupo criminal.
Su salida ocurre días después de que también pidieran licencia el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y el alcalde de Culiacán, ambos igualmente mencionados en la acusación estadounidense.
No es la primera vez que Castro queda bajo cuestionamiento público. En 2024 participó en la presentación de un video sobre el asesinato de Héctor Cuén, material que después fue rechazado por la Fiscalía General de la República, que concluyó que se trató de un montaje.
Con su licencia, ya son varios los movimientos en la estructura política y judicial de Sinaloa tras uno de los señalamientos más fuertes hechos por Estados Unidos contra funcionarios mexicanos en años recientes.