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Caracas, Venezuela.— Las críticas por la respuesta del gobierno venezolano tras los terremotos del 24 de junio continúan creciendo, mientras Estados Unidos informó que la ayuda humanitaria destinada a los afectados ya supera los 310 millones de dólares. Al mismo tiempo, el gobierno interino de Venezuela insiste en que ha colaborado con las gestiones internacionales y rechaza las acusaciones sobre un manejo deficiente de la emergencia.
De acuerdo con las cifras oficiales más recientes, el desastre ha dejado 3,535 personas fallecidas, más de 16,700 lesionadas y cerca de 18 mil personas que permanecen sin vivienda.
Persisten cuestionamientos por la respuesta oficial y el reparto de la ayuda
Habitantes de las zonas afectadas, organizaciones humanitarias y grupos internacionales han señalado que la atención gubernamental fue lenta y que la ayuda oficial sigue siendo insuficiente, especialmente en el estado de La Guaira, una de las regiones más golpeadas por los sismos.
El encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, aseguró que las autoridades venezolanas han cumplido con las solicitudes planteadas por su país para facilitar la respuesta humanitaria y afirmó que Washington continuará impulsando acciones junto con equipos internacionales para atender a las comunidades afectadas.
Gobierno rechaza acusaciones mientras continúan entierros e identificación de víctimas
La presidenta interina Delcy Rodríguez ha defendido la actuación del gobierno y sostiene que existe una campaña mediática para desacreditar la respuesta oficial. También aseguró que las fuerzas de seguridad fueron desplegadas inmediatamente después de los terremotos y reiteró que toda la ayuda será destinada a las víctimas.
Respecto a las denuncias sobre posibles irregularidades en la distribución de apoyos, Barrett afirmó que la asistencia estadounidense ha sido entregada de manera rápida y confiable y señaló que se da seguimiento a cualquier reporte recibido.
Mientras tanto, en La Guaira continúan las labores relacionadas con las víctimas. La policía restringió este martes el acceso de la prensa a un cementerio donde se realizan entierros de personas fallecidas por el desastre. Además, las autoridades siguen trabajando en la identificación de cuerpos mediante pruebas de ADN, huellas dactilares y registros dentales, en coordinación con familiares de las víctimas.
Más de una semana después de los sismos, la emergencia permanece activa y miles de personas continúan desplazadas mientras avanzan las tareas de rescate, identificación y atención humanitaria.