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Ciudad de México.- La posible desescalada entre Washington y Teherán ya empieza a colarse en la conversación económica de México. En Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó que un eventual acuerdo de paz no solo tendría impacto geopolítico, sino también efectos directos en el bolsillo, especialmente en el precio de los combustibles.
El planteamiento es sencillo en el discurso oficial. Si la tensión baja entre Estados Unidos e Iran, el mercado del petróleo podría relajarse y eso abriría espacio para una reducción en los costos internacionales del crudo.
En consecuencia, México podría ver movimientos favorables en el precio de la gasolina, un tema que el gobierno ha intentado mantener estable mediante ajustes fiscales.
Dependencia del mercado energético
Sheinbaum explicó que el petróleo ha llegado a niveles de hasta 100 dólares por barril, aunque actualmente ronda los 80. Esa variación, dijo, se refleja de inmediato en economías como la mexicana, donde el consumo interno depende de importaciones y mecanismos de compensación para evitar aumentos bruscos en la gasolina Magna.