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Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este lunes una reunión que previamente había sido anunciada en su conferencia de prensa matutina, con representantes del sector gasolinero que acudieron a Palacio Nacional, como parte de una serie de encuentros orientados a contener posibles incrementos en los precios de los combustibles y su impacto en la economía doméstica.
La convocatoria presidencial se enmarca en la intención de mantener el diésel por debajo de 28.28 pesos por litro y la gasolina magna en un máximo de 24 pesos, niveles que el gobierno federal busca sostener para evitar efectos en cadena sobre el costo de productos básicos.
La medida se vincula con la preocupación por recientes incrementos en alimentos como carne de res y jitomate.
Estrategia presidencial para contener precios internos combustibles
De acuerdo con la información oficial, el planteamiento del Ejecutivo federal es que la estabilidad en los precios de los combustibles permita reducir presiones en el transporte y la distribución de mercancías, factores que influyen directamente en la formación de precios en la canasta básica.
El objetivo es evitar ajustes adicionales en productos de consumo cotidiano. Los representantes del sector gasolinero comenzaron a llegar al recinto alrededor de las seis de la tarde.
Algunos de ellos señalaron que el encuentro no se realizaría directamente con la presidenta, sino con funcionarios de distintas dependencias federales, en el marco de una agenda de trabajo más amplia sobre energía y abasto.
Diálogo con sectores en Palacio Nacional continúa
Previo a la reunión con gasolineros, también acudieron representantes de la ANTAD, encabezados por su presidente ejecutivo Diego Cosío Barto, así como productores de jitomate.
Estos encuentros forman parte de las conversaciones impulsadas desde el gobierno federal para revisar el comportamiento de precios en alimentos y bienes de consumo básico.
La administración de Sheinbaum ha planteado que el seguimiento a combustibles y alimentos debe realizarse de manera simultánea, debido a la relación entre costos de energía, transporte y distribución.
En ese contexto, las reuniones en Palacio Nacional buscan establecer canales de coordinación con sectores productivos para monitorear variaciones en el mercado interno.
Las conversaciones continuarán en los próximos días con otros actores económicos, mientras el gobierno federal mantiene su enfoque en evitar que los ajustes en combustibles se trasladen de manera directa a la canasta básica y al consumo general de los hogares.