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Zacatecas.- Durante un acto oficial en Río Grande, Zacatecas —región donde la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene una activa agenda de movilizaciones—, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó una postura restrictiva ante las presiones del magisterio disidente.
Al ser confrontada por manifestantes que exigen la modificación de los mecanismos de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), la mandataria advirtió que cualquier reconfiguración en los criterios de evaluación del sector no se resolverá de manera unilateral ni mediante acuerdos con facciones específicas, sino que deberá someterse a una consulta "escuela por escuela" a nivel nacional.
El pronunciamiento ocurre un mes después de que la titular del Ejecutivo suspendiera una gira programada en la entidad debido a los amagos de protesta de la CNTE y de la Sección 34 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Con un discurso que buscó restar legitimidad a la protesta cupular, Sheinbaum Pardo calificó un posible acuerdo directo con los manifestantes como una negociación "en lo oscurito", condicionando la interlocución a un ejercicio de democracia participativa que el gobierno federal prevé iniciar en agosto próximo, tras los bloqueos y el plantón de 19 días que la Coordinadora levantó en el Zócalo de la Ciudad de México.
El contraste oficial frente al rezago laboral e institucional
En respuesta a los reclamos sobre las condiciones laborales y de seguridad social del sector, la presidenta defendió la política educativa de la llamada Cuarta Transformación, destacando la abrogación de la reforma estructural del sexenio de Enrique Peña Nieto y el acceso de los docentes al Fondo de Pensiones para el Bienestar.
Asimismo, argumentó que durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador se regularizó la situación laboral de más de un millón de profesores, a los que se sumarán 200 mil procesos de basificación en curso, además de sostener que los salarios del magisterio han registrado un incremento anual promedio del 10 por ciento.
No obstante, las declaraciones de la mandataria contrastan con la persistencia de las demandas de los trabajadores de la educación, quienes insisten en que los avances institucionales resultan insuficientes frente a problemáticas estructurales como la vigencia de la Ley del ISSSTE de 2007.
El magisterio disidente señala que el actual esquema de la Usicamm reproduce lagunas normativas y discrecionalidad en la asignación de plazas y promociones, un conflicto de fondo que la consulta escolar propuesta por la Presidencia buscará canalizar institucionalmente de cara al próximo ciclo educativo.