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“Que Dios la bendiga”: La respuesta de Colosio Riojas al cálculo electoral de Sheinbaum

El senador de MC acusa a la presidenta de carecer de voluntad para cerrar el caso de su padre y señala que el Gobierno utiliza el expediente de 1994 como un "comodín" de proselitismo.

Colosio: resignación e ironía: “Que Dios la bendiga”.
Colosio: resignación e ironía: “Que Dios la bendiga”.

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Ciudad de México.- La herida más profunda de la política mexicana contemporánea, el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994, ha vuelto a encender el roce entre el legado familiar y el uso del poder desde Palacio Nacional.

Tras la negativa de la presidenta Claudia Sheinbaum de conceder el indulto a Mario Aburto, el hijo del candidato sacrificado, el ahora senador Luis Donaldo Colosio Riojas, ha respondido con una mezcla de resignación e ironía: “Que Dios la bendiga”.

Sus palabras, pronunciadas en los pasillos del Senado, no fueron un simple buen deseo, sino el preámbulo de una crítica frontal a la estrategia de comunicación del Gobierno Federal. Para Colosio Riojas, la insistencia en mantener vivo el expediente judicial de Lomas Taurinas no responde a un anhelo de justicia, sino a un cálculo de rentabilidad electoral que ha trascendido siglas y sexenios durante las últimas tres décadas.

La justicia como instrumento de coyuntura

El senador de Movimiento Ciudadano (MC) fue contundente al señalar que la administración actual, al igual que sus antecesoras, carece de la voluntad real para cerrar el caso. En su lugar, acusó, el expediente se ha convertido en un "comodín" que se activa según las necesidades del calendario político.

“No ha habido voluntad de ningún presidente en los últimos 30 años. Cada año se sigue reabriendo el expediente... temas que no llevan a ningún lado, que no hacen justicia, pero que se aprovechan en cada coyuntura políticamente para poder hacer algún daño o algún acto de proselitismo”, sentenció el legislador.

La crítica de Colosio Riojas apunta al corazón de la narrativa oficial: si la facultad de indultar existe, el no ejercerla —en un caso viciado desde su origen— es una decisión política dirigida a mantener un símbolo de confrontación con el pasado.

El derecho al olvido y la sanación nacional

A diferencia de la retórica gubernamental, que suele apelar a la "no impunidad" para justificar la permanencia de Aburto en prisión, Colosio Riojas propone un cierre definitivo que permita al país avanzar. Su postura es inusual para una víctima de tal magnitud: pide un "carpetazo".

Para el senador, la verdadera justicia no se encuentra en las respuestas que el Estado ha sido incapaz de dar en 30 años, sino en evitar que la violencia del pasado se repita en el presente. "En lugar de querer hacer justicia 30 años después, hagamos justicia hoy. Para que ningún niño de México pase lo que nos pasó a nosotros", enfatizó.

Un conflicto de voluntades

El choque entre Sheinbaum y Colosio Riojas evidencia una fractura ética sobre cómo gestionar la memoria histórica. Mientras la mandataria se aferra al rigor de un proceso judicial que muchos consideran agotado, el hijo de la víctima reclama el derecho a la paz social y personal, despojando al Estado de su bandera de "justiciero" en un caso que, según sus propias palabras, ya ha sido perdonado en el ámbito privado.

Con su "Que Dios la bendiga", Colosio Riojas marca una distancia definitiva con la narrativa oficial, dejando en el aire la pregunta de si la justicia mexicana busca la verdad o simplemente un culpable útil para el discurso del día.

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