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Estados Unidos.- Mientras crecen las críticas en Washington por las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, Donald Trump salió a defender públicamente el proceso y trató de desmarcarse de una de las decisiones más cuestionadas por la derecha estadounidense durante la era Obama.
El mandatario aseguró que las negociaciones todavía siguen en curso y pidió no adelantar conclusiones sobre un posible acuerdo. Desde su red Truth Social, insistió en que cualquier entendimiento con Teherán tendrá condiciones distintas a las pactadas hace una década por la administración demócrata.
El fantasma del acuerdo nuclear
Sin ofrecer detalles concretos sobre las conversaciones, Trump volvió a colocar a Barack Obama en el centro del debate.
Afirmó que el pacto firmado en 2015 fortaleció económicamente a Irán y facilitó el avance de su capacidad nuclear, una narrativa que ha repetido desde su primera campaña presidencial.
La discusión resurgió después de reportes que señalan que las negociaciones actuales podrían dejar fuera algunos temas relacionados con el programa nuclear iraní, algo que provocó molestia entre aliados conservadores y sectores opositores.
Críticas desde su propio bloque
Trump también aprovechó el momento para atacar a quienes cuestionan las conversaciones. Dijo que muchas críticas provienen de personas que ni siquiera conocen el contenido de las negociaciones y minimizó los señalamientos sobre una posible concesión hacia Irán.