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Colombia.- La muerte de Yulixa Toloza dentro de una clínica estética que operaba sin autorización en Bogotá sigue abriendo grietas en la investigación.
Ahora, el relato de una enfermera que estuvo presente durante el procedimiento apunta a presuntas omisiones, movimientos apresurados y médicos que abandonaron el lugar mientras la paciente ya mostraba señales de alarma.
La declaración, integrada al expediente de la Fiscalía colombiana, dibuja una escena distinta a la versión oficial entregada tras la cirugía. Según la testigo, Yulixa llegó tarde a su cita, fue valorada por un anestesiólogo identificado como Leo y posteriormente pasó con el médico encargado del procedimiento, David Ramos. Todo parecía rutinario hasta que, horas después, la condición de la paciente comenzó a deteriorarse.
Alarmas dentro del quirófano
La enfermera aseguró que encontró a Yulixa “demasiado somnolienta” mientras permanecía acostada boca abajo en una camilla. La reacción fue inmediata, avisó a María Fernanda Delgado, dueña de la clínica Beauty Láser, quien llamó de nuevo al anestesiólogo y al cirujano que ya se habían retirado del sitio.
De acuerdo con el testimonio, el anestesiólogo regresó minutos más tarde y pidió material médico para intervenir nuevamente a la paciente. Sin embargo, el relato contradice el informe posterior en el que se asentó que la cirugía había sido tolerada sin complicaciones.
El caso tomó mayor relevancia luego de que la Secretaría Distrital de Salud confirmara que la clínica no tenía autorización para realizar cirugías estéticas, pese a ofrecer ese tipo de procedimientos.
Versiones bajo investigación
La declaración también pone el foco sobre la actuación del personal médico y administrativo después de que Yulixa empeoró. La enfermera narró que recibió instrucciones de continuar atenta y que, “si era necesario”, se pediría una ambulancia para trasladarla a urgencias.
La frase que más pesa dentro de la investigación surgió precisamente de esa secuencia, la sorpresa de la testigo al notar que algunos médicos ya se habían marchado pese al estado delicado de la paciente.