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Asunción, Paraguay. La Policía Nacional de Paraguay confirmó que el expresidente Santiago Peña quedó bajo arresto domiciliario, luego de que la Fiscalía ordenara su detención en una investigación penal relacionada con el colapso de Ueno Bank, institución financiera que dejó a millones de clientes sin acceso a sus recursos.
La orden se emitió minutos después de que el Senado destituyera a Peña mediante un juicio político, con 44 votos a favor y ninguna oposición entre los legisladores presentes. La decisión también lo dejó sin los fueros que habría conservado como expresidente.
La Fiscalía investiga al exmandatario por la presunta comisión de lesión de confianza y otros hechos punibles. En la misma causa ordenó detener a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, quien hasta el martes 3 de noviembre encabezaba el Banco Central de Paraguay.
Crisis bancaria precipitó la salida del mandatario
El conflicto se agravó después de que el Banco Central intervino Ueno Bank, uno de los principales bancos del país, cuyo procedimiento de resolución afectó a aproximadamente 2.9 millones de clientes en una nación de 6.1 millones de habitantes.
Legisladores acusaron a Peña de utilizar su influencia para canalizar recursos públicos hacia la institución financiera y permitir operaciones que habrían comprometido su solvencia. También cuestionaron la actuación de los reguladores ante los préstamos a empresas relacionadas con el banco.
El expresidente negó haber cometido delitos. La investigación penal deberá determinar si existieron responsabilidades individuales en las operaciones financieras y en la actuación de las autoridades.
Pedro Alliana asume la Presidencia
Tras la destitución, el hasta entonces vicepresidente Pedro Alliana fue juramentado como nuevo presidente de Paraguay. En su primer mensaje prometió compensar a los afectados por la crisis bancaria y aseguró que su gobierno no dejará solos a los ahorradores.
La caída de Ueno Bank también provocó preocupación entre miles de jubilados del Instituto de Previsión Social, cuyos recursos se encontraban entre los fondos afectados por la crisis.
La destitución de Peña representa un cambio político de gran alcance para Paraguay. El exmandatario se convirtió en el segundo presidente de la historia reciente del país en ser removido mediante un juicio político, después de Fernando Lugo, en 2012.
Mientras avanzan las investigaciones, Peña deberá permanecer bajo arresto domiciliario hasta ser puesto a disposición del Ministerio Público.