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Los abejorros pueden planear acciones para resolver problemas y alcanzar una meta, una capacidad que no había sido demostrada antes en ningún insecto. Así lo concluye un estudio publicado este jueves en la revista científica Science.
La investigación evaluó si las abejas podían encontrar una solución por cuenta propia, sin entrenamiento previo ni ejemplos de otros individuos. Para ello, los científicos colocaron una flor artificial suspendida fuera de su alcance y una pequeña pelota cerca del sitio.
Las abejas debían empujar la pelota hasta debajo de la flor y utilizarla como apoyo para llegar a una recompensa de sacarosa. Los investigadores nunca les mostraron que la pelota podía servir para ese propósito.
En una prueba de memoria, 23 de 30 abejas eligieron el lugar correcto sin verlo
En los experimentos iniciales, sólo lograron resolver el problema las abejas que conocían previamente tanto la flor como la pelota. Según los autores, esto indica que fueron capaces de combinar conocimientos adquiridos por separado para encontrar una solución nueva.
Para descartar que el resultado fuera producto del azar, los científicos realizaron una prueba adicional. Las abejas observaron dónde estaba escondida la flor y después perdieron contacto visual con ella. Aun así, debían regresar por la pelota y llevarla al sitio correcto.
De las 30 abejas evaluadas, 23 acertaron en el primer intento. Además, los investigadores detectaron que las más exitosas dedicaban más tiempo a observar el lugar donde estaba la recompensa antes de actuar.
Los resultados se suman a la evidencia de que capacidades cognitivas complejas pueden existir también en animales con cerebros muy pequeños, lo que abre nuevas preguntas sobre la inteligencia y el comportamiento de los insectos.