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Culiacán, Sinaloa.- En un movimiento que sacude el tablero político nacional, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció este día la presentación de su solicitud de licencia temporal al cargo. La decisión surge tras hacerse pública una acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que lo vincula con estructuras del narcotráfico.
- El anuncio: Rocha Moya deja temporalmente el cargo para enfrentar el proceso legal "conforme a derecho".
- El trasfondo: La Fiscalía de Nueva York lo vincula en una red de corrupción que operaría desde 2021.
- La reacción: El mandatario asegura haber hablado con la presidenta Claudia Sheinbaum y confía en demostrar su inocencia.
“Informo al pueblo de Sinaloa que hoy presenté ante el Congreso del Estado la solicitud de licencia temporal al cargo... lo hago desde mi profunda convicción republicana”, expresó el mandatario, subrayando que su objetivo es facilitar las investigaciones y garantizar la transparencia del proceso.
Una acusación de 34 páginas desde Nueva York
El sismo político se originó en la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. Un documento oficial de 34 páginas detalla una presunta red de corrupción que habría operado durante más de una década en la entidad.
Los puntos clave del expediente señalan:
- Vínculos directos: Se menciona una presunta cercanía de Rocha Moya con la facción de “Los Chapitos”.
- Temporalidad: Los señalamientos sugieren que esta relación podría rastrearse desde 2021, incluso antes de que el mandatario asumiera el poder.
- Funcionarios implicados: Rocha Moya es mencionado junto a otros nueve servidores y ex servidores públicos.
Tensión diplomática y el factor Extradición
La situación ha escalado rápidamente a nivel internacional. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que el pasado 28 de abril recibió múltiples solicitudes de extradición por parte del gobierno estadounidense, lo que coloca al caso en una dimensión de seguridad binacional.
Pese a la gravedad de los señalamientos, Rocha Moya se mantiene firme en su postura. A través de sus redes sociales, rechazó “categórica y absolutamente” las imputaciones, calificándolas de carentes de fundamento. "No existe prueba alguna que sustente dichas acusaciones", sostuvo, tras confirmar que ya mantuvo comunicación con la presidenta Claudia Sheinbaum para abordar la crisis.
"Mi trayectoria pública respalda mi actuar. Enfrentaré el proceso respetando los tiempos de las autoridades", sentenció el gobernador.
¿Qué sigue para Sinaloa?
El estado, históricamente golpeado por la violencia del crimen organizado, entra ahora en un periodo de incertidumbre política. Mientras los legisladores de oposición ya barajan la posibilidad de un proceso de desafuero, los aliados de la 4T piden respeto al debido proceso.
Ahora, la pelota está en la cancha del Congreso Local, que deberá:
- Resolver la solicitud de licencia de manera oficial.
- Definir quién asumirá el control del Ejecutivo estatal de forma provisional.
El rumbo de las próximas semanas dependerá estrictamente de la evolución de las investigaciones en ambos lados de la frontera y de la solidez de las pruebas presentadas por el Departamento de Justicia.