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Ciudad de México.- En la Cámara de Diputados, la austeridad parece ser un concepto elástico que solo se aplica hacia afuera. Los 253 legisladores de Morena recibieron un "regalito" de despedida de periodo: un monedero electrónico Broxel con 10 mil pesos precargados.
El argumento oficial es que el dinero proviene de "ahorros internos". Sin embargo, en un desplante de opacidad, el grupo parlamentario decidió que estos recursos no están sujetos a comprobación. Bajo las etiquetas de "gastos de gestión" o "apoyos comunitarios", los diputados tienen vía libre para gastar ese dinero sin rendir cuentas a los ciudadanos que, se supone, deberían recibir esos beneficios.
¿Gestión social o financiamiento electoral?
El timing del reparto levanta algo más que cejas. La entrega de estos 2.5 millones de pesos coincide con el inicio de las campañas en Coahuila. Curiosamente, 65 de estos diputados federales ya tienen las maletas listas para irse a "terracear" a dicho estado bajo las órdenes de Andrés Manuel López Beltrán.
Aunque el discurso dice que es para "apoyo comunitario", la realidad apunta a que los impuestos de los mexicanos podrían estar financiando el brigadeo casa por casa para movilizar estructuras partidistas. Una vez más, la línea entre el recurso público y el interés electoral se vuelve invisible.
El festín en San Lázaro
Este bono no es un hecho aislado, es el patrón de la 66 Legislatura. Recordemos la lista de "detallitos" que se han auto-otorgado:
- Diciembre 2025: Se regalaron una MacBook Air de 19 mil pesos a cada uno (un gasto total de casi 5 millones de pesos).
- Abril 2026: Les adelantaron las prerrogativas de hasta 120 mil pesos por cabeza para que no les falte transporte ni hospedaje.
- El "gasolinazo" presupuestal: Aunque lo negaron, en el Presupuesto 2026 se aprobaron un aumento del 9% en su sueldo, llevándose a casa más de 1.3 millones de pesos netos al año.
Mucho sueldo, poca gestión
A pesar de que cada legislador recibe partidas específicas para "Atención Ciudadana", la percepción de que ese dinero llegue a la gente es nula. Mientras los diputados se pelean por "homologar" su sueldo con el de los senadores (queriendo ganar más, por supuesto), las comunidades a las que representan siguen esperando que la dichosa "gestión social" se traduzca en algo más que una fotografía en redes sociales.
- El balazo: Morena ha convertido la "austeridad" en una marca de marketing. Por un lado, recortan programas públicos; por el otro, estrenan laptops, suben sus aguinaldos y reparten tarjetas de regalo para viáticos "no previsibles". Al final, la transformación parece que solo ha llegado a sus estados de cuenta. (Con infomación de El Universal)
¿Tú has recibido algún "apoyo comunitario" de tu diputado o solo ves cómo se autorizan sus propios bonos?