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Caracas.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la militarización inmediata del estado costero de La Guaira, la región más devastada por el "doblete sísmico" de magnitudes 7.2 y 7.5 registrado el pasado miércoles.
Durante una transmisión oficial, la mandataria justificó la intervención de los distintos componentes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para controlar la coyuntura logística y de seguridad en la entidad, la cual alberga infraestructura clave como el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y se mantiene bajo estado de desastre.
El anuncio coincidió con una actualización crítica en el balance de víctimas: la cifra oficial de fallecidos se elevó a 589 personas y los heridos ya suman 2 mil 980, aunque el Ministerio de Salud estima que los afectados que requieren atención médica podrían superar los 4 mil 300.
Las autoridades informaron que, tras el registro de 214 réplicas, los cuerpos de rescate han logrado extraer a "decenas" de civiles de entre los escombros, sin que se haya consolidado un número definitivo de sobrevivientes localizados.
Colapsan ciudades costeras; duermen damnificados en la calle
El avance de los ingenieros militares y rescatistas civiles ha permitido el despeje parcial de las principales vías de comunicación, facilitando de forma paulatina la distribución de agua potable y raciones de alimentación.
No obstante, las fracturas operativas se concentran en localidades críticas como Catia La Mar, donde el colapso masivo de edificios residenciales obligó a cientos de personas a pernoctar a la intemperie sobre el asfalto, canchas deportivas y plazas públicas utilizando campamentos improvisados y colchones recuperados.
Los daños estructurales también alcanzaron la capital, Caracas, registrándose desplomes en diversas instalaciones gubernamentales y habitacionales que complican el flujo de los servicios de emergencia, por lo que las fuerzas armadas asumirán de manera temporal el control de los perímetros de seguridad para evitar incidentes adicionales durante las labores de remoción de escombros.