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Ciudad de México.- Javier Aguirre, director técnico de la Selección Mexicana, descartó cualquier atisbo de exceso de confianza o soberbia al interior del Tri de cara al enfrentamiento de este miércoles contra República Checa, correspondiente a la última jornada del Grupo A en el Mundial 2026.
Tras hilvanar victorias frente a Sudáfrica (2-0) y Corea del Sur (1-0), el estratega nacional aseguró en conferencia de prensa que, si bien el plantel goza de una sólida confianza por jugar en el Estadio Ciudad de México, asumen el compromiso con la máxima seriedad para concretar una fase de grupos perfecta, una hazaña estadística jamás conseguida por México en sus 17 participaciones mundialistas.
El timonel recalcó que asegurar la cima del sector con seis puntos —haciendo estériles los resultados de coreanos, checos y sudafricanos— cumplió con el objetivo primario trazado por el cuerpo técnico: garantizar que el representativo nacional dispute las siguientes rondas de eliminación directa cobijado por la afición local en territorio mexicano.
Radiografía al rival y autocrítica por falta de consistencia
De cara al cierre de la primera ronda, "El Vasco" Aguirre detalló que han seguido de cerca el desempeño táctico del cuadro checo desde su fase de repesca europea, donde eliminaron a Irlanda y Dinamarca.
El entrenador describió al conjunto europeo como una escuadra con talla física importante y un orden riguroso que no depende exclusivamente del juego aéreo, revelando que la única incógnita operativa radica en si saltarán a la cancha con uno o dos ejes de ataque.
Pese al paso invicto, el seleccionador mantuvo una postura autocrítica respecto al funcionamiento colectivo del Tri, admitiendo que el equipo ha adolecido de regularidad en los 90 minutos de juego y ha incurrido en fallas puntuales evitables. "No jugamos bien a pesar de haber ganado los dos partidos. Esperamos mañana, si bien no hacer el partido perfecto, sí hacerlo mejor", sentenció.