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Madrid.- Una inédita ola de calor vinculada al cambio climático mantiene en máxima alerta al suroeste de Europa, donde voraces incendios forestales en España y el suroeste de Francia han devorado casi 120 mil hectáreas en conjunto y forzado la evacuación de más de 260 mil personas en las últimas semanas.
La magnitud de la emergencia ha dejado un rastro de destrucción en bosques, fincas rurales y zonas urbanizadas, obligando al despliegue masivo de brigadas de emergencia y recursos militares en ambas naciones para contener el avance del fuego.
España enfrenta la peor crisis de incendios de su historia
En territorio español, la situación alcanza niveles críticos con más de 110 mil personas afectadas. El incendio en Ávila se posiciona como el más grave registrado en la historia del país tras arrasar más de 50 mil hectáreas en tan solo tres días, a lo que se suma la emergencia en la sierra oeste de Madrid, acumulando cerca de 82 mil hectáreas calcinadas en la última semana.
De acuerdo con el Ministerio para la Transición Ecológica, en lo que va del año el fuego ha destruido más de 152 mil hectáreas en España —superficie equivalente al tamaño completo de la Ciudad de México—, una cifra seis veces mayor a la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Fuego acorrala a Burdeos y destruye cientos de viviendas en Francia
En el suroeste francés, la región de la Gironda vive horas críticas con incendios que han arrasado 42 mil hectáreas —un área equivalente a cuatro veces el tamaño de París— y forzado la evacuación de más de 250 mil habitantes. El avance del fuego, ubicado entre 25 y 30 kilómetros de Burdeos, obligó al cierre de autopistas principales, la suspensión del servicio ferroviario y provocó un severo deterioro en la calidad del aire.
El ministro del Interior galo, Laurent Núñez, detalló que más de 2,500 bomberos y 18 medios aéreos combaten entre 30 y 40 incendios diarios en todo el país. Por su parte, las autoridades locales confirmaron la destrucción de 240 viviendas y advirtieron que un nuevo repunte en las temperaturas durante los próximos días podría agravar aún más la tragedia.