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Ciudad de México.- En un movimiento relámpago, el subsecretario de Gobernación, César Yáñez Centeno, logró establecer contacto directo con los líderes de los dos grupos en disputa en Chilapa.
El mensaje fue claro: la paz en la región no es opcional. Bajo este acuerdo de "guante de seda", los líderes aceptaron levantar los bloqueos pacíficamente para permitir el ingreso de las Fuerzas Armadas, quienes ahora tienen la misión de restablecer el orden y evacuar a los heridos que permanecían atrapados en la zona de conflicto.

La estrategia no solo es militar, sino política. Al lugar también acudió la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien junto a la gobernadora Evelyn Salgado, inició recorridos por las comunidades afectadas para atender personalmente a las familias desplazadas.
Según datos de IMSS-Bienestar, ya se brinda asistencia médica a seis personas lesionadas en hospitales de la institución, mientras el gobierno prioriza la ayuda humanitaria como primer paso para bajar la temperatura del conflicto.

Para evitar que la calma sea solo momentánea, Gobernación instalará mesas de diálogo por separado con ambos grupos.
El objetivo es desmenuzar las causas de fondo de la disputa y garantizar que Chilapa no vuelva a quedar bajo el asedio de las barricadas, apostando por una solución política antes de que el fuego se reavive.
